Desde el 15 de diciembre de 2024 la vida de Ramón Chacón Flores no volvió a ser la misma. En Justo Daract casi todos lo conocían, pero desde la mañana de ese día su popularidad se extendió a nivel provincial. No fue por una buena razón, sino por una que le valió varios días en terapia intensiva y le produjó problemas de salud que arrastrará para siempre. El hombre, con una severa discapacidad auditiva, fue atacado a trompadas y patadas por una patota en plena calle, cuando regresaba de su trabajo en moto. Por esa agresión, que quedó registrada en videos que, en su momento, se viralizaron en todo San Luis, imputaron a Matías Monte de Oca, Martín Rodríguez y Ariel y William Carrión.
Apenas fueron detenidos, a pocas horas de la paliza, afirmaron que nunca tuvieron la intención de golpear a nadie, sino que fue la víctima quien los incitó y los invitó a pelear todo el tiempo. Esta semana, a través de su abogado, refirieron que lo que sucedió fue, en realidad, un accidente. Incidente o no trataron de frenar el curso del proceso penal en su contra para no ser juzgados y le ofrecieron a Chacón Flores tres millones de pesos, a pagar en seis cuotas, para obtener la suspensión del juicio a prueba.
El damnificado no aceptó bajo ningún punto de vista ese dinero, pues tras la golpiza jamás pudo recuperarse físicamente. El Tribunal de Impugnación de Villa Mercedes que debía tratar el planteo de la defensa rechazó también el ofrecimiento por, entre tantos otros puntos, considerarlo insuficiente para saldar todo el daño ocasionado a la víctima.
Flavio Ávila, el abogado de Chacón Flores, señaló que su asistido no dio el consentimiento para aceptar ese resarcimiento, porque esa baja cifra no alcanza para lograr una reparación integral del daño. Desde la agresión padece secuelas físicas, complicaciones diarias como mareos, además de que aún sufre problemas por su lesión en el maxilar. El letrado remarcó que su cliente, ante todo, tiene un interés legítimo para obtener una respuesta plena a través de un juicio oral, acorde a la política criminal del Ministerio Público Fiscal.
El fiscal instructor 1, Maximiliano Bazla Cassina, coincidió en que el monto ofertado por Rodríguez, Carrión y Monte de Oca resultaba ínfimo y no se constituía como un esfuerzo ni sacrificio real de parte de los acusados. Recordó que acceder al beneficio de la suspensión del juicio a prueba requiere un compromiso genuino de los imputados para que lleguen a la reflexión y reinserción.
Ese último punto fue uno de los fundamentos que consideraron los jueces María Monserrath Bocca, Marcelo Bustamante Marone y Diego Hernán Herrera para responder «no» al planteo de la defensa. “La reparación ofrecida es insuficiente y desproporcionada teniendo en cuenta la calificación legal de los delitos y la modalidad de pago descripta, en cuotas, no refleja un esfuerzo real, serio y significativo”, mencionaron.
Remarcaron, además, que la víctima “no solo ha padecido lesiones graves con secuelas físicas, sino que expresó su interés en que los hechos sean debatidos en un juicio oral”.
La paliza fue la mañana del domingo en cuestión, alrededor de las seis. Chacón Flores volvía de su trabajo, en una fábrica de Villa Mercedes, en su moto Skua 110. Cuando circulaba por calle Córdoba, antes de llegar al cruce con Uriburu, fue interceptado por un grupo de jóvenes que también iban en motocicletas, entre los que estaban Rodríguez, Carrión y Monte de Oca.
Primero lo bajaron del vehículo y, una vez en el piso, comenzaron a pegarle patadas y golpes de puño. La mujer que acompañaba a los agresores intentó detener a uno de ellos pegándole con su cartera, pero no consiguió nada.









