Comenzó la cuenta regresiva en el Vaticano para la elección del sucesor de Francisco. El cónclave iniciará el miércoles pero ya está lista la chimenea que traerá las noticias. Este viernes, unos cinco bomberos se subieron al techo de la Capilla Sixtina para colocar el conducto metálico.
Desde el 7 de mayo, 133 cardenales se encerrarán para votar por un nuevo papa. En la Sixtina quemarán en una estufa los papeles (tras la elección) para anunciar al mundo el resultado. Si el humo que sale por la chimenea es negro, significa que no acordaron y seguirá la votación. El color oscuro se obtiene al agregarle al papel una mezcla química que incluye perclorato de potasio, antraceno y azufre.
Se celebran cuatro votaciones al día: dos por la mañana y dos por la tarde. Es necesario que dos tercios de los votos tengan el mismo nombre para alcanzar la mayoría y sea designado el nuevo papa. En ese caso, saldrá humo blanco. Y en la Plaza San Pedro anunciarán Habemus papam, las palabras en latín que se escucharon cuando fue elegido el argentino Jorge Bergoglio.
Más de 1.300 millones de católicos en el mundo esperan a su nuevo líder. Por ahora, habemus chimenea.