El avance de la investigación policial y judicial por el asesinato a balazos de Carlos Javier Moyano en el barrio 1° de Mayo, en la ciudad de San Luis, permitió a la fiscalía a cargo del caso sostener que quien habría efectuado los disparos contra la víctima no fue el primer detenido por el caso, Carlos Fausto Barroso, como se creía al principio, sino un adolescente de 16 años que también iba en el vehículo desde el cual cometieron el atentado.
De todos modos, los tres implicados en el hecho están imputados como partícipes: el menor, Carlos Barroso y Hugo Barroso, detenido el sábado 28 de febrero, en el barrio Eva Perón, tras múltiples allanamientos realizados allí y en el barrio República.
Casi al mismo tiempo que Hugo Barroso era detenido, el menor de 16 años se entregó por su cuenta ante la Policía y quedó detenido. Se presentó en el departamento de Homicidios de la Policía, por entender que también había un pedido de detención en su contra.
A partir de las nuevas evidencias recolectadas, el fiscal Esteban Roche planteó en la última audiencia que fue el adolescente quien, desde el asiento del acompañante de un auto Gol Power gris oscuro, efectuó múltiples disparos contra Moyano, quien iba en moto por la avenida Quinto Centenario, el viernes 13 de febrero, minutos antes de las ocho de la noche.
Los tres –los Barroso y el menor– son investigados como presuntos autores del delito de homicidio doblemente calificado: por el concurso premeditado de dos o más personas —al menos tres, según la hipótesis fiscal— y por el uso de arma de fuego, conforme a los artículos 80 inciso 6 y 41 bis del Código Penal.
Carlos Barroso y Hugo Barroso cumplen prisión preventiva por ciento veinte días. Para el menor, la jueza de Garantía N° 3, Agustina Dopazo, dispuso la prisión domiciliaria por noventa días.