Dos fiscales de instrucción confirmaron, luego de una minuciosa investigación que les llevó poco más de un mes, que Yohana Pamela Escudero no fue víctima de un crimen, sino que se quitó la vida por voluntad propia. Desde ya, los familiares de la mujer fallecida, que siempre sostuvieron que fue asesinada por la pareja de ella, se negaron a aceptar esa hipótesis, se mostraron en contra en las calles y, por supuesto, en los tribunales, a través de apelaciones.
Por eso un fiscal de juicio revisó después la causa y arribó a la misma conclusión que sus pares del Ministerio Público Fiscal (MPF). Es decir que esa muerte no tenía otra explicación que el suicidio y, por lo tanto, el expediente debía ser archivado. Pero los Escudero, inamovibles en su tesitura, están dispuestos a probar que ella no se mató, sino que Lucas Gatica, el padre de sus hijos, fue el responsable de todo.
Las instancias en la Justicia ya fueron agotadas, solo queda una posibilidad que extraña vez es llevada a cabo. Esa es la realización de una nueva investigación impulsada de principio a fin por el o los abogados de la querella. Y los parientes de la mujer no van a desperdiciarla. Debido a ello, este lunes el nuevo representante de la familia le solicitó a la jueza de Garantías 3, Natalia Pereyra Cardini, continuar la causa por esa vía y la magistrada le concedió la petición.
En la audiencia Alberto Mariani, el nuevo abogado querellante, dejó clarísimo que sus clientes piensan llegar hasta el límite con tal de demostrar que están en presencia de un femicidio, incluso si eso significa sacar a la luz detalles sensibles de la vida privada de Yohana, que toda persona desea mantener bajo la más estricta discreción, como cualquier secreto.
El letrado adelantó que, entre los tantos testigos que presentarán, está un supuesto amante que la mujer fallecida tenía. También quieren que declaren las hermanas de ella y algunos conocidos a los que el 19 de enero, el día que fue hallado su cadáver en el baño de su casa, les había adelantado que tenía decidido separarse de una vez por todas de Gatica.
Pero esa es solo la meta de largada de la batería de medidas que quiere ejecutar el nuevo representante de los Escudero. Señaló que efectuarán una segunda autopsia, y para eso cuentan con una perito. La especialista es técnica tanatóloga y licenciada en Patología, pero no es médica forense.
Mariani indicó que, además, realizarán una autopsia psicológica. Dicho procedimiento, complementario de la necropsia médica, examina la historia de una persona que ha muerto. El objeto de ese tipo de análisis es comprender las circunstancias de un deceso, ante todo en casos de suicidios o muertes inesperadas o complicadas de explicar. Estudia los factores psicológicos, emocionales, medioambientales y de relaciones sociales que pudieron influir en la conducta de una persona antes de morir.
Al igual que sus clientes, el abogado refirió que insistirán para que la Justicia entreviste a los hijos de Yohana, una nena de cinco años y un chico de 14, en la Cámara Gesell. Ambos fueron los primeros en toparse con la cruenta imagen del cuerpo de Yohana, de su propia madre, suspendido en el baño de su casa del barrio 100 Viviendas. A esa producción de pruebas le sumarán la apertura y análisis del contenido del teléfono del adolescente.
Aunque durante la audiencia, las fiscales instructoras Gisela Milstein y Nayla Cabrera Muñoz repasaron al detalle el combo de evidencia recolectada y las circunstancias fácticas analizadas, por las que concluyeron que la mujer de 36 años se suicidó y no intervino un tercero, Mariani trazó una línea de tiempo y de sucesión de los hechos diferente a la postulada por las funcionarias del MPF.
Pese a que Gatica no está y nunca estuvo imputado encaja en la única teoría que esbozan los parientes de Yohana, por eso en la audiencia no faltó el nuevo abogado del hombre, Bautista Rivadera. El letrado coincidió en todo lo expuesto por las fiscales instructoras y el fiscal de juicio, Ernesto Lutens. Dijo que, en vista de todo lo difundido en las redes sociales y las constantes manifestaciones, en las que a viva voz lo tacharon de femicida, su asistido es también una clara víctima.
Después de cuatro horas de audiencia, Pereyra Cardini resolvió que, considerando el Artículo 55 del Código Penal y los derechos de la víctima, las averiguaciones pueden continuar exclusivamente en manos del abogado de la querella, siempre bajo el control de los jueces de Garantías. Asimismo, remarcó que las representantes del MPF dieron sobradas pruebas, tanto fácticas como técnicas, que explican de manera acabada por qué dispusieron el archivo de la causa. Y, no menos importante, la jueza subrayó la necesidad de resguardar a los hijos de Yohana para no ser revictimizados.










