Santiago Farenga está a días de cumplir 49 años y es kinesiólogo desde hace 26. Estudió en la Universidad de El Salvador y en la Universidad Nacional de San Martín. En sus inicios, trabajó en el Hospital de la Policía Federal Churruca y en el Club Ferrocarril Oeste. Después hizo las maletas en Buenos Aires y eligió vivir en San Luis.
Ejerció su oficio en el ámbito privado y también la docencia. Durante 18 años, lleva recorridas aulas universitarias en Buenos Aires, Mendoza, La Rioja, Corrientes y San Luis como profesor. Creó la carrera de kinesiología en la UNSL y también fundó la Asociación Sanluiseña de Kinesiología.
En la actualidad es el vicerrector de la Universidad Nacional de Villa Mercedes (UNViMe). En la casa de altos estudios, también da clases en la Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría.
Por su currículum (sintetizado en esta nota), Farenga es una voz más que autorizada para hablar sobre la actualidad de los kinesiólogos que celebraron su día el 13 de abril.
“Este año ingresaron 170 alumnos a la carrera en la UNViMe. Es una matrícula importante. La mayoría son de Villa Mercedes, pero también hay del interior provincial como La Toma y algunos del sur de La Pampa”, contó.
Santiago considera que, después de la pandemia de coronovirus, el rumbo de la medicina dio un giro que necesita profesionales más humanos. “Con el rector, Marcelo Sosa, hacemos hincapié en eso. La kinesiología requiere de una formación muy humanizada, además de los contenidos científicos y pedagógicos. Eso intentamos inculcarles a los estudiantes”, dijo.
El vicerrector asegura que la carrera “tiene salida laboral en la provincia” y que quienes eligen cursarla en la UNViMe lo hacen “porque tiene muy buena calidad, un equipo docente muy sólido y una gran coordinación de carrera”. La coordinadora, Verónica Guzmán, participa en la comisión directiva de la Asociación de Unidades Académicas de Kinesiología y Fisiatría de la República Argentina. La entidad nuclea las carreras de kinesiología de todas las universidades, públicas y privadas, del país.

Tratamiento y prevención
Actualmente la kinesiología tiene cuatro especialidades aprobadas por el Ministerio de Salud de la Nación: cuidados críticos, pediatría y neonatología, terapia intensiva y neurología.
Con respecto al tratamiento, Farenga explicó que las áreas de trabajo de la rehabilitación son muy amplias: “Neurología, deportología, traumatología, pediatría y neonatología, adultos mayores, discapacidad, estética dermatofuncional, oncología, trasplantados”. La franja etaria incluye desde neonatología hasta adultos mayores.
“Nosotros acompañamos al paciente durante todo el trayecto de su enfermedad, patología o tiempo que dure el dolor. Por lo general lo vemos todos los días y el médico con menos frecuencia. Por eso es tan importante la formación humanizante”, destacó.
Según la Organización Mundial de la Salud, el 31% de los adultos en el mundo no alcanza niveles adecuados de actividad física. Y en Argentina la cifra supera el 40%. A futuro, está comprobado que el sedentarismo deriva en enfermedades o trastornos crónicos.
Por eso la prevención es parte de la labor kinesiológica. “La actividad física es salud. Los kinesiólogos estudiamos la patología, pero también la fisiología del ejercicio, del entrenamiento. Hoy la gran pandemia son las enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes, la hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Todas tienen como factor de riesgo el sedentarismo. Si trabajamos sobre el movimiento eliminamos el sedentarismo y prevenimos estas patologías”, explicó Farenga.
A quienes pasan mucho tiempo sentados con la computadora, el celular u otras pantallas el especialista recomendó ejercitar la postura con ejercicios terapéuticos. Y destacó la importancia de hacer “pausas activas” a las personas que tienen tareas de oficina. “Cada determinado tiempo o cuando sientan síntomas como cansancio, fatiga, neblina mental o dolor, es importante hacer otra actividad por unos minutos. Pararse, caminar, hacer algún ejercicio. Eso previene muchas lesiones relacionadas con la sobrecarga y con la mala postura”, recomendó el kinesiólogo.