La lucha contra la depresión como desafío cotidiano

Lejos de ser una tristeza del momento o un efecto del estrés, la depresión es una enfermedad que puede perturbar intensamente la cotidianidad. Una profesional de la salud pública provincial refirió que la psicoterapia y el sostén social son esenciales en el tratamiento.
27 de enero de 2026

Por Fátima Farías

Ni estrés ni tristeza momentánea. Es una enfermedad que presenta síntomas que condicionan la vida diaria. Bajón constante, pensamientos negativos que se desarrollan durante semanas, insomnio y falta de energía son algunos de los síntomas que presenta.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión afecta a más de 300 millones de personas en el mundo. Los números de los informes globales recientes inquietan. Aproximadamente entre el 10 y el 15% de los adolescentes presenta síntomas compatibles con los mencionados, lo que pone en alerta a especialistas y organismos de salud (OMS).

Argentina no está ajena a esta realidad: los estudios del último periodo —entre ellos un informe de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) de 2025— revelan que tres de cada diez adultos tienen síntomas de ansiedad y depresión.

Un fuerte condicionante diario

El pasado 13 de enero se conmemoró el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión. Esta fecha fue creada para batallar contra estigmas. En San Luis se estimulan iniciativas para hablar de salud mental en ámbitos educativos y laborales, para impulsar la detección temprana y perfeccionar el acceso a tratamientos.

Actualmente, el Hospital Escuela de Salud Mental, recibe consultas relacionadas con el tema: la depresión se convirtió en la segunda causa de admisión, detrás de la ansiedad, según fuentes oficiales.

La médica Celeste Martínez, trabajadora de la salud pública, repasó algunas nociones a tener en cuenta. “La depresión sería como un estado de tristeza que se instala y perdura en el tiempo”, dijo.

En relación a la posibilidad de diagnóstico, Martínez explicó que la depresión se diagnostica “cuando una persona presenta ánimo bajo y pérdida de interés durante la mayor parte de la jornada, durante al menos 14 días. Puede haber alteraciones en el sueño, en el apetito y algunos otros síntomas, pero principalmente son estos”.

La psicoterapia, parte central del tratamiento

Consultada sobre cuáles son las opciones de tratamiento más efectivas, mencionó que las alternativas que ofrece la medicina alopática (medicina convencional moderna) son principalmente la psicoterapia individual y grupal y, en algunos casos, puede requerirse tratamiento psicofarmacológico.

“La psicoterapia juega un papel importante en el tratamiento de la depresión”, dijo, y remarcó que “para prevenir la depresión y reducir el riesgo de sufrir un episodio depresivo, son factores protectores la pertenencia a un grupo social, el acompañamiento familiar, tener un proyecto de vida”. “Pero, en verdad, a cualquiera podría pasarle así que es bueno que se difunda la información para saber que se puede mejorar con un tratamiento”, agregó.

Existen estrategias que se pueden utilizar para manejar la depresión y mejorar la calidad de vida, como comenzar un tratamiento, cumplirlo y sostenerlo en el tiempo.

Salud Mental en la era digital Se evidencian cambios en la salud mental de la población a partir de las transformaciones en las formas de vivir y comunicarse y el uso masivo de tecnologías desde temprana edad. En este sentido, “es bueno regular el uso de las tecnologías, pantallas y redes sociales”, marcó.

“Si alguien que está pasando por un episodio depresivo es de gran apoyo no juzgar, no subestimar el cuadro, brindar apoyo, acompañamiento. Una depresión se vuelve una emergencia cuando una persona se aísla, no contesta a sus allegados. También si baja mucho de peso, dice que no duerme o que no quiere vivir más”, refirió la médica.

El sostén social es esencial en la recuperación de la depresión. Toda actividad que se puede realizar grupalmente, colabora. “Aunque en principio es difícil, si una persona está deprimida, cuando se empieza a sentir mejor es bueno que comience o retome alguna actividad que le interese”, dijo.

Muchas señales se confunden con estrés, como el cansancio constante, ánimo irritable, apatía, dificultad para centrar la atención o problemas de sueño. Si el tiempo transcurre, el cuadro se profundiza.

La sombra de la ‘depresión funcional’

Asimismo, existe una ‘depresión funcional’ que permite a las personas sostener prácticas laborales y rutinas, cargando consigo una angustia silenciosa. Pero no tener salud mental importa tanto como no tener la salud física.

En la provincia se brinda atención en hospitales y se puede pedir ayuda profesional. Por ello es importante comunicar a quienes pasan por un período difícil o que conocen a alguien que lo está atravesando que existen lugares en donde brindan asistencia.

En caso de querer ayudar a alguien que esté en una crisis, se puede concurrir a la guardia del Hospital de Salud Mental, que está disponible todos los días 24 horas. Y también se puede llamar al 911.

Una crisis silenciosa

El Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) expuso que un 45% de la población atraviesa una crisis de salud mental. Esto, sumado a conclusiones de investigaciones asociadas al uso de dispositivos tecnológicos y redes en el país, da cuenta del deterioro progresivo de la salud de la población, con incremento sustancial de patologías en los últimos años. Las cifras avanzan, con prevalencia en adultos mayores, grupos de mujeres y adolescentes. La OMS ha advertido que se prevé que la depresión se convierta en la primera causa de discapacidad en el mundo para 2030, condicionando duramente el desarrollo diario, laboral y social de las personas.

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