Sobre la Ruta Nacional 22 en Cutral Co, provincia de Neuquén, Lionel Messi desafía el vértigo y asombra al propio Gulliver que alguna vez visitó el país de los gigantes.
Aldo Beroisa, escultor neuquino, le dio forma y arte al capitán argentino que mide 26 metros y pesa 70 toneladas. Para hacer realidad la estatua de Messi más alta del mundo, trabajó durante un año junto a vecinos de la localidad.
El Municipio de Cutral Co le encargó a Beroisa una obra en tamaño real de Leo, es decir 1,72 metros. Pero el artista autodidacta redobló la apuesta y presentó una maqueta con el actual gigante patagónico.
La estructura interna de la escultura es de acero petrolero. El exterior se construyó con tres capas de hormigón superpuestas. Messi está arrodillado frente a la Copa que ganó en Qatar, con la camiseta argentina en la que brillan tres estrellas, un puño apretado en el pecho y el otro hacia el cielo.
La historia dirá que la inauguraron el martes 16 de junio, unas horas antes del partido en el que Leo hizo tres goles para el triunfo “albiceleste” ante Argelia, a la altura del kilómetro 1.332. Y que dejó enano el homenaje en Calcuta, India, donde un Messi de hierro llega a los 22 metros. Leo, al enterarse, seguramente agradecerá con timidez. Es imprevisible lo que hará el aventurero Gulliver.











