Vecinos de distintos barrios ubicados en el entorno de la EDIRO viven desde hace varios días en un clima de preocupación creciente por una seguidilla de robos en viviendas y vehículos, con un dato que se repite y agrava el malestar: en algunos casos, los sospechosos fueron identificados y detenidos por la Policía, pero recuperaron la libertad a las pocas horas por decisión judicial.
La situación afecta de manera directa a los barrios Visitadores Médicos, Alto Las Lomas, Amppare y Cerros del Sol, además de las inmediaciones de las calles Ramón Carrillo y el boulevard Bases de la Constitución, una zona residencial que históricamente funcionó como antesala tranquila del ingreso a la ciudad y que hoy aparece atravesada por la inseguridad.
Según relatan los vecinos, los robos se producen principalmente durante la madrugada. Los delincuentes ingresan a las viviendas y se llevan computadoras, teléfonos celulares, herramientas, pequeños electrodomésticos y alimentos. A esto se suman daños y robos en autos estacionados en las cercanías de la terminal.
Pero el punto que concentra mayor alarma es el fenómeno que los propios vecinos describen como una “puerta giratoria” judicial: personas jóvenes que son demoradas o detenidas tras los hechos delictivos y que, en pocas horas, vuelven a circular por el mismo barrio, generando una sensación de total impunidad.
El puente derivador, foco del conflicto
El puente derivador —principal acceso a la ciudad de San Luis— se ha convertido en un punto crítico. De acuerdo con los testimonios, al menos cuatro hombres se instalaron de manera permanente bajo esa estructura. Durante el día duermen en las aberturas del puente, con colchones a la vista, mientras que ropa y pertenencias personales permanecen tendidas sobre el espacio verde del lugar, en una postal que es visible para quienes ingresan a la capital puntana.
Por la tarde y la noche, esas mismas personas deambulan por la zona y, según denuncian los vecinos, protagonizan robos reiterados y situaciones de intimidación. Esta dinámica no sólo alteró la tranquilidad barrial, sino también la fisonomía del entorno de la EDIRO, un área de circulación permanente de pasajeros y trabajadores.
Reclamo por respuestas de fondo
El malestar vecinal no se limita al accionar policial, que en varios casos logró identificar y detener a los sospechosos. El foco del reclamo está puesto en el eslabón siguiente: decisiones judiciales que, según advierten los damnificados, permiten que los presuntos autores recuperen la libertad de manera casi inmediata y regresen al mismo territorio donde cometieron los delitos.







