Sin precedentes. Quizás no estuvo en los cálculos de ninguno. Bueno, así son los récords: increíbles. El viernes, al caer la noche, el predio de la Calle Angosta abrió sus puertas y ya, desde temprano, la gente empezó a ingresar como el agua retenida en una represa cuando abren las compuertas. Más oscuro se volvió el cielo, más se adentró la noche y el lugar se volvió intransitable. Las peñas estaban al rojo vivo, al igual que el patio de comidas y los stands de artesanos. Cuando la celebración inició en el escenario mayor “Alfonso y Zavala” ya no había butaca vacía entre el público. Pero eso no frenó a nadie, las personas no dejaron de entrar. Ya para la medianoche se agolpaban para estar en el anfiteatro, parados, sentados en sillas, en el suelo o como diera lugar, querían estar ahí. La primera noche de la 37° edición de la Fiesta Nacional de la Calle Angosta rompió todos los récords. Asistieron unos 30 mil vecinos y turistas. El anfiteatro, que tiene 4800 mil asientos, explotaba con un 300% de espectadores. La festividad del folclore arrancó cuando el sol se despedía y terminó cuando la luz diurna ya estaba de regreso.
La épica primera luna de la fiesta nacida en Villa Mercedes inició a las 19, con la apertura del predio. Faltaban un par de horas para que la fiesta oficial arrancara en el escenario principal. Pero para esa altura la gente ya se movía de acá para allá entre los fogones, las peñas, los puestos de comidas y de artesanías de los emprendedores. No faltó ni siquiera un popular juego de boxeo, una máquina que suele estar ubicada en la esquina de Salta y Lavalle, en pleno centro de la ciudad. El aparato para medir la fuerza de los puños de sus jugadores, que es un éxito y en los últimos días se volvió viral en las redes sociales, también dijo presente.

“En los fogones, los paseos de emprendedores y artesanos, el patio cervecero y las parrillas, cuya entrada era gratuita, la convocatoria fue multitudinaria”, destacaron desde la Municipalidad de Villa Mercedes.
La fiesta en el escenario mayor empezó a las 21. En su tradicional visita de todos los jueves a la ciudad, el Gobernador de San Luis, Claudio Poggi, no quiso dejar de estar en la celebración más importante de la provincia y, por supuesto, una de las más significativas del país. “Los festivales son impulsores del turismo y generan trabajo. Los emprendedores, los que proveen servicios con el turismo, en los servicios gastronómicos, los comedores, los restaurantes, los alojamientos, es un gran movilizador. Los cincuenta festivales van a ser un sello de San Luis que va a quedar grabado para siempre y cada año los vamos a ir mejorando», comentó en declaraciones a la prensa el Primer Mandatario y destacó sobre la fiesta nacional de la Calle Angosta: «Es un ícono cultural de Mercedes, de San Luis, de la Argentina».

Los primeros en actuar y derrochar talento fueron los guitarristas de Esencia de Cuyo, con más de 30 años de trayectoria que los preside, el ballet Santos Vega, Las Cuerdas Mercedinas y Gauderios Folk. La lista de artistas siguió luego de acuerdo a la grilla. Entre tantas estrellas se lucieron La Nueva Trova Puntana, Rosendo Ahumada, los ballets Juan Pascual Pringles y Huella de Tradición, Grupo Puntano, Luis García, Vivi Ávila, Juglares Folk, Walter Sapino, Jonathan Ledesma y Los Copleros.
El recientemente fallecido artista que le cantó siempre a Villa Mercedes, Yaco Monti también estuvo presente, de alguna manera, en la celebración, a través de un homenaje. Subieron al escenario el Gobernador, el vice Ricardo Endeiza y el Intendente Maximiliano Frontera para entregarle un reconocimiento a la familia del músico que pasó a la eternidad el 18 de septiembre. «Gracias por recordar la trayectoria de mi padre, que era un cuyano de ley, un cuyano de alma, de corazón. Nosotros, yo y mi hermano, nacimos en Buenos Aires, somos los dos músicos, y desde muy pequeños él siempre nos inculcó lo que era una tonada, lo que era una cueca. En mi casa siempre escuchaba esa música», dijo Facundo acompañado por su hermano Jonathan.

A partir de la medianoche estaban programados los platillos fuertes de esa primera noche. Para las 00:30 estaba previsto que subiera al escenario Oscar “El Chaqueño” Palavecino, pero eso se demoró unos 45 minutos. Pues en una fiesta sin freno el tiempo faltaba. Ya para la medianoche tampoco había ni tiempo ni espacio. “El Chaqueño”, quien hacía ocho años no se presentaba en el emblemático escenario de “Alfonso y Zavala”, cantó durante dos horas. Y antes de finalizar, le preguntó a Frontera: “¿Qué tiempo tenemos intendente? Estoy con ganas de cuatro temas más”. Se lució con clásicos como “Amor salvaje” y “La ley y la trampa”. Parecía que no se quería ir y el público más que agradecido, sobre todo una “chaqueñita”, una señora empoderada, que fue al frente y mantuvo siempre en alto un cartel con su mensaje: “Chaqueño, acá está tu distinta”.

Le siguieron otros artistas muy convocantes como Simplemente Cantores del Alba, Sele Vera y Los Pampas y Algarroba.com. El grupo puntano con llegada nacional cerró la fiesta con todo su talento a las 6:45. Hasta esa hora duró un show sin precedentes. Sin embargo, la fiesta siguió en algún que otro fogón, con algunos asistentes que no se querían marchar aunque el escenario mayor ya había cerrado. Más que de una empanada ya era hora de un café.
