Los villamercedinos ya le llevan sus intenciones y plegarias al milagroso San Cayetano

Desde ayer y a lo largo de nueve días, los feligreses le rezan al santo por pan y trabajo. Hay tres misas diarias, mientras se preparan para la fiesta patronal del 7 de agosto.
29 de julio de 2026
Ayer la parroquia abrió sus puertas para recibir a los primeros fieles que llegaron para adorar al santo.

Desde ayer, los villamercedinos toman sus plegarias más profundas y las llevan al altar de San Cayetano. Comenzó la novena que anticipa la fiesta religiosa más popular y convocante de la ciudad con tres misas diarias y diferentes intenciones durante cada jornada.

Este miércoles, la parroquia ubicada entre las calles San Cayetano y Urquiza que lleva el mismo nombre, abrió sus puertas para recibir a los cientos de feligreses que se reúnen cada año para cumplir sus promesas o renovar sus pedidos al patrono del pan y del trabajo.

Una jornada fría, nublada y con ratos de llovizna, no fueron impedimento para que una gran cantidad de personas se acercaran a la misa de 15, que siempre es la más numerosa, y luego se repartieran entre las 17 y las 20 en el templo del barrio Las Mirandas.

Las ceremonias mantendrán esos mismos tres horarios hasta el jueves 6 de agosto, a excepción del domingo 2 ya que se sumará otra misa a las 11 de la mañana. En cada una de las jornadas habrá una intención particular y una bendición o rito especial: ayer, por ejemplo, pidieron por la Patria y por la ciudad y bendijeron las llaves de los hogares y los vehículos. También habrá peticiones por la familia, por las embarazadas, por los niños, por los enfermos, por los difuntos, entre otras.

“Cada año hay mucha expectativa porque es una novena muy particular. Tenemos tres horarios de misa diarios para que todos puedan participar dependiendo de sus obligaciones y sus trabajos”, explicó el párroco Luis María Peralta Cúccaro.

El sacerdote contó que San Cayetano fue un hombre “que vio las necesidades que había en su tiempo” y trató de ayudar a los más vulnerables. “Fue un santo que amó mucho a la Virgen Santísima tanto que mereció que ella se le apareciese y le prestase al niño Jesús.

Por eso se lo representa cargándolo. Fue un santo que vivió con los pies en la tierra, pero con la mirada fija en el cielo, que es dónde está nuestra morada permanente”, se explayó.

Una vez que finalicen los nueve días de rezos, llegará la fiesta patronal del 7 de agosto. La gran demanda de personas que deseen acercarse al santo hace que ese día las misas se multipliquen: ya no serán tres sino siete.

Empezarán a la medianoche, seguirán a las 7 y a las 10 de la mañana y continuarán por la tarde a las 18, a las 20 y a las 23 cerrando el día. Pero a las 15 estará la procesión por las calles de la ciudad y la misa principal encabezada por el obispo de la Diócesis, Gabriel Barba.

‘El viene con mucha alegría y le gusta mucha la gran participación de la gente. Hace mucho bien su visita”, reconoció Peralta Cúccaro y agregó: “A todos los que están en este momento difícil del país pasando por dificultades serias en lo económico, le digo que no pierdan la esperanza y la fe, que Dios todo lo puede y tiene sus tiempos”.

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