Dispuesto a romper todos los récords que existan sobre la faz de la tierra, el Mesías del fútbol criollo falla, demostrando que es un ser humano erra un penal; pero se reivindica y anota con una caricia de pierna zurda para el 1-0. Y al final, cuando las certezas no estaban, él idea la maniobra, él dispara, él busca el rebote y finalmente es él quien define para el 2-0.
No me voy a detener en los números, que están a un click de internet, voy a reposar en la ascendencia que el 10 ejerce con el ambiente, con sus compañeros, con los rivales y con el resultado final.
Máquina de generar, crear y resolver
Resiliente todoterreno. Porfiado como el fútbol mismo. Siempre sale con la suya. Y la suya es la nuestra, es el potrero. La Selección Argentina superó a Austria 2-0, por el equipo que rodea a Messi.
La Scaloneta es un equipo en la amplitud del término. Corre a ocupar espacios cuando no puede jugar o cuando no lo dejan. Se pone el overol para trabajar y resistir cuando el otro es mejor. Sus todocampistas son extirpadores de pelotas y cirujanos a la vez. Atrás compensa un estado de forma que no es el óptimo con oficio… con mucho oficio. Y arriba te atropella y, con el 10 inoxidable, te destroza. El campeón vigente tiene formas diferentes al que se coronó en Qatar, pero mantiene la esencia: amor propio, hambre y ángel.
Leonel Andrés Messi viajó de Kansas a Dallas para brindar una nueva función, en el teatro descomunal del estadio de Texas, y dejar en claro que lo suyo, a un día de cumplir los 39 años, es Messinfinito.








