La música cordobesa está de luto. Este jueves falleció Marcelo Decall, a los 64 años, uno de los artistas fundamentales para entender la explosión del pop y el rock de Córdoba durante la década de 1980. El músico atravesaba un delicado cuadro de salud luego de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) meses atrás, que derivó en distintas internaciones y períodos de rehabilitación.
Su nombre quedó ligado para siempre a Pasaporte, la banda que fundó junto a su hermano Alan y que logró trascender las fronteras provinciales con un sonido propio, canciones inolvidables y un récord de ventas que marcó un hito para la música local.
Criado en el barrio Alta Córdoba, Decall comenzó su recorrido musical a fines de los años 70 con agrupaciones como Aporiro y Almavelero, con las que llegó a presentarse en el emblemático Festival de Rock de La Falda.
Sin embargo, su gran salto llegó a comienzos de los 80 con Pasaporte. Junto al bajista Federico Geier y el baterista Horacio De Maussion, posteriormente reemplazado por Popi Pedrosa, el grupo construyó una identidad que combinaba pop y rock, con una proyección nacional que rompió con la centralidad de Buenos Aires.
Pasaporte, un fenómeno que hizo historia
El camino hacia el éxito no fue sencillo. En los primeros años, Decall viajaba solo en tren a Buenos Aires para intentar conseguir un contrato discográfico. La oportunidad llegó cuando el recordado locutor Mario Pereyra comenzó a difundir un demo de la banda en la radio.
Ese impulso permitió el acercamiento al sello Corazón y la edición de “Fuerzas del interior” (1986), el álbum debut que abrió las puertas a una etapa de gran popularidad. Luego llegaron “Estímulo” (1987) y “Simples canciones” (1989).
Con giras por el país y una importante repercusión en Bolivia, Pasaporte alcanzó las 30 mil copias vendidas, una marca histórica para una banda cordobesa de rock y pop.
Su huella también quedó en el cuarteto
El talento de Decall no se limitó al rock. A mediados de los 80, fue convocado por Pelusa tras la salida del cantante de Chébere. Aunque inicialmente dudó en alejarse de su género, terminó convirtiéndose en una pieza clave de la renovación musical del cuarteto.
Con influencias del new wave, el reggae, el blues y el pop, aportó arreglos y composiciones al disco Teléfono azul (1985), considerado emblemático dentro de esa fusión musical. De su autoría surgieron dos canciones que se convirtieron en clásicos: “Whisky no” y “Exacto reloj”.
El propio Pelusa llegó a definirse como “el quinto Pasaporte”, una muestra del respeto artístico que existía entre ambos músicos.
Una vida de aventuras y un regreso a los escenarios
Tras la crisis argentina de 2001, Decall emigró a México junto al tecladista Hueso Horsmann. Allí trabajó como músico y se aventuró en actividades tan diversas como las competencias de lanchas de alta potencia y los trabajos en campos geotérmicos.
Años después regresó a Córdoba y volvió a apostar por Pasaporte. Junto a Federico Geier y Popi Pedrosa, retomó el proyecto y se presentó en el festival Griego Rock. También impulsó nuevas grabaciones y el recopilatorio Pasaporte 25 años.
Con su partida, Córdoba pierde a un creador inquieto, un melómano incansable y un compositor que supo unir géneros y generaciones. Su legado, entre el rock, el pop y el cuarteto, seguirá vivo en las canciones que marcaron una época.