Humberto Ledesma murió en la casa de una gente para la que trabajaba, en el barrio Feliciano Sarmiento de Villa Mercedes. Los voceros de Relaciones Policiales que comunicaron su deceso la madrugada de este sábado se limitaron a calificar el hecho como «una muerte dudosa». Usaron esa expresión porque los investigadores todavía no pudieron establecer si falleció producto de un golpe que recibió en la cabeza de parte de sus clientes o a causa de sus problemas cardíacos.
Pero la hipótesis por la que más se inclinan, hasta el mediodía de este sábado, es de que se trató de un homicidio. Según le reveló una fuente en exclusivo a Todo un País, el hombre habría ido a quejarse ante la pareja que allí reside porque, supuestamente, no le había pagado un corte de pasto que le hizo antes. De acuerdo a lo que relataron esos clientes, que ahora están demorados, el trabajador no dejó de hostigarlos durante todo el viernes. Los amenazó. Hasta que «se metió» en su casa, durante la noche.
«Nosotros nos defendimos», aseguró uno de los ahora aprehendidos. De acuerdo a lo que la mujer y su pareja contaron «se trenzaron en lucha y uno golpeó a Ledesma con un elemento en la cabeza». Se desvaneció y pidieron auxilio médico.
En la escena, los policías hallaron «varios palos», comentó otro informante. Hasta no peritarlos no podrán saber si uno de ellos o más de uno fue el elemento o los elementos con el que le pegaron.
Trascendió que la mujer tiene 37 años y él, 31. Están hasta el momento en calidad de demorados en una comisaría. De cualquier manera, no queda claro si esa es la edad precisa del sospechoso, porque la tarde de este sábado los voceros de la Policía informaron que tiene 34 años y, al mismo tiempo, indicaron que el hecho, que ya es averiguado preventivamente como «homicidio», sucedió en el barrio Jardín del Sur. Los mismos portavoces habían señalado, en un escueto comunicado durante la madrugada, que el hombre que murió en un domicilio del barrio Feliciano Sarmiento. Eso último también se lo confirmó otra fuente a este medio.
De todos modos, el destino de la pareja dependerá mucho del resultado de la autopsia que realiza la forense Sandra Miattelo.
Si bien falleció tras el golpe, los investigadores ponen en duda que pudo ser «una muerte clínica», porque Ledesma tenía serios problemas cardíacos y dependía de un marcapasos para el correcto funcionamiento de su corazón.
No obstante, eso no descarta la gran posibilidad de que fue «una muerte clínica» desencadenada por «el golpe frontal que recibió». La agresión en la cabeza pudo alterar de manera tal su corazón que ni el aparato electrónico, que le regulaba su ritmo cardíaco, haya bastado para controlar sus arritmias y, en consecuencia, muriera. Eso puede tranquilamente ser tipificado como un asesinato.
El hombre tenía 58 años, confió uno de los informantes a esta periodista. Aunque Relaciones Policiales precisó que era un año mayor. De acuerdo a lo que dijo la otra fuente, la víctima solía ir cada tanto a la casa 23, de la manzana O, donde viven los demorados. Les realizaba tareas de manteniendo y limpieza del patio, sobre todo, cortar el pasto.
Pero, según consta en una denuncia que la pareja asentó en la Comisaria 31°, la mañana del viernes Ledesma se presentó nuevamente en lo de sus clientes. Estaba molesto porque no le habían pagado por el último corte de pasto que les había hecho.
No fue una simple queja. De acuerdo a lo denunciado, regresó durante la tarde y los amenazó. Fue, entonces, cuando sus clientes lo denunciaron.
Pero no terminó ahí. Siempre según el relato de los sospechosos, el hombre ingresó a su vivienda cerca de la medianoche. Pelearon y todo terminó cuando uno de los aprehendidos o ambos le pegaron con un elemento en la zona frontal de la cabeza. El trabajador se desplomó en el suelo. No volvió en sí, no reaccionó.
A la pareja no le quedó otra alternativa que pedir auxilio médico. Cuando el personal de una ambulancia arribó al domicilio y lo revisó constató que había muerto.
El resultado de la necropsia será crucial para establecer si el fiscal instructor 3, José Olguín, dispone si las aprehensiones se convertirán en detenciones.
El personal del Departamento de Homcidios, a cargo del subcomisario Sebastián Tula, aún trabaja en la recolección de evidencia.