La Fiscalía de Género N° 1 de la ciudad de San Luis pidió que condenen a treinta años de cárcel a un hombre acusado de abusar en forma reiterada de sus dos hijas. El viernes pasado, en la audiencia de control de acusación -el paso previo a que la causa sea elevada a juicio oral-, la fiscal adjunta Antonella Romagnoli relató que los abusos ocurrieron cuando las víctimas eran menores de edad y se sucedieron por más de cinco años.
La denuncia que dio inicio a la investigación del caso fue realizada por una de las damnificadas en 2022, ante la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de la Nación, informó la oficina de prensa del Poder Judicial de San Luis.
Al cabo de tres años de pesquisa judicial, lograron que la causa reuniera los elementos suficientes para ser remitida al Colegio de Jueces para que realicen el debate oral.
En función de todas las condiciones en que el padre abusador sometió a sus hijas, la fiscal Romagnoli elaboró una acusación en la que detalló los delitos que le imputa en cada caso, ya que no son los mismos en relación con cada una de sus hijas.
El acusado, que en la actualidad tiene 61 años, está imputado por abuso sexual gravemente ultrajante. Esta categorización del delito se refiere a agresiones que, por su duración, repetición o las condiciones en que se produjeron, generan un profundo impacto físico o psicológico en la víctima.
En este caso está agravado por el vínculo de parentesco que existe entre el victimario y la víctima, y también por la convivencia preexistente, porque el abusador y su hija compartían el mismo hogar. La fiscalía agregó como agravante el grave daño en la salud mental que los hechos causaron a la víctima.
Respecto de su otra hija, la fiscal le imputó al acusado los delitos de corrupción de menores agravada -se refiere a acciones que buscan alterar o degradar el desarrollo sexual de la víctima- y por abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo, la convivencia preexistente y por resultar un grave daño en la salud mental.
Además, la acusación incluye el delito de abuso sexual con acceso carnal, lo que implica que hubo penetración, y también es agravado por el vínculo familiar, la convivencia y las secuelas en la salud mental. Luego de presentar formalmente la acusación, Romagnoli solicitó la elevación de la causa a juicio. También presentó la prueba documental y testimonial. Los abogados Fabio Rodríguez y Oscar Sosa, defensores del imputado, no presentaron objeciones.
Luego de escuchar a las partes, la jueza de Garantía N° 2, Agustina Dopazo Samper, dio por admitida las pruebas y ordenó la apertura de la causa a juicio.








