La fiscalía solicitó que Mónica Mariela Barrientos, la mujer que mató a su pareja, José Domingo Arce, al apuñalarlo con una botella, durante una pelea en su casa del paraje Los Molles, sea encarcelada con prisión preventiva por 120 días. Si fuera dejada en libertad, pondría en riesgo a familiares de la víctima y también podría entorpecer la investigación judicial, sostuvo, como fundamento de su petición.
La fiscal de Instrucción N° 5, Débora Roy Gitto, hizo el planteo ante el juez de Garantía N° 1, Juan Manuel Montiveros Chada, en la audiencia de formulación de cargos que se realizó este martes en la Sala de Oralidad N° 2 de los tribunales de San Luis.
Roy Gitto mencionó también la solidez de la imputación y de la evidencia recolectada hasta el momento, que indica que Barrientos fue la autora del crimen, cometido el sábado pasado a la noche, en el paraje ubicado a 30 kilómetros al norte de la ciudad de San Luis.
Los abogados defensores de Barrientos, Hugo Scarso y Carlos Varela, pidieron la prórroga de detención por ocho días, solicitud que fue otorgada por el juez. Esta prórroga es un beneficio previsto en el artículo 40 de la Constitución Pro vincial, que puede pedir una persona imputada a través de su representante si estima que ello puede favorecer a su defensa. Cumplido el plazo de ocho días, o si los defensores deciden interrumpirlo, el juez de Garantía tiene hasta 48 horas para fijar la reanudación de la audiencia. Allí resolverá finalmente la situación procesal de la mujer.
El homicidio agravado por el vínculo por el que investigan a Barrientos ocurrió entre las nueve y las diez de la noche del sábado pasado, 19 de julio, en una vivienda de calle Algarrobo, en Los Molles. Según han reconstruido los investigadores policiales y judiciales, Barrientos y Arce cenaban en la casa y surgió una discusión entre ellos. Habían tomado alcohol. La reyerta, que al principio fue verbal, se volvió física. La mujer tomó una botella de vidrio rota o la rompió a propósito, para usarla como arma contra su pareja.
El hombre levantó los brazos para cubrirse el rostro y recibió varios golpes con el vidrio filoso, que le produjo dos heridas cortantes, una en cada antebrazo. La más profunda —de 7 centímetros— afectó su brazo izquierdo, lo que generó una hemorragia externa letal.
El hijo de Arce, Ariel, y su pareja estaban en la planta alta. Cuando escucharon los gritos y los golpes, bajaron y vieron a Barrientos empuñando una botella rota mientras Arce intentaba cubrirse. Inmediatamente, Ariel trasladó a su padre al hospital de La Punta, desde donde fue derivado al Hospital Central “Ramón Carrillo”, de la capital provincial, al que llegó sin vida.








