Por un fútbol “Made in San Luis”

Juventud y Estudiantes empapelaron el inicio de la Reválida del Federal A de AFA con futbolistas puntanos en sus formaciones titulares y en la conformación de sus planteles.
21 de julio de 2025
Foto para la historia, 100 x 100 puntanos: Arriba: Gabriel Ojeda (capitán), Julián Lucero, Matías Godoy, Gerónimo Salinas, Julián Giménez y Martino Dorato. Abajo: Facundo Noguera, Martín Gómez, Santino Moya, Eber Garro y Tomás Garro. (Foto Prensa Santamarina)

Hay un campeonato que los clubes de San Luis empezaron a ganar.

Es el único campeonato que conduce al éxito sostenido en el tiempo.

En ese campeonato, entre experiencia, conciencia y necesidad, los futbolistas de San Luis asoman con mayor notoriedad en los primeros equipos puntanos que compiten a nivel nacional.

No hay posibilidad concreta, al menos en fútbol, que un proyecto serio se construya solamente a partir de los resultados.

Ganar, solamente ganar, podrá ponernos en el altar. Y caeremos rápido, sucederá tan pronto como se diluya el triunfo como única alternativa matemática. Ya pasó.

En tiempos de costos elevados para jugar en el Federal A con la Primera División, tanto Juventud como Estudiantes invierten en la competencia de sus divisiones inferiores. Juegan con los menores en la Liga Sanluiseña, en paralelo lo hacen con seis categorías en el torneo de la AFA, y también en el campeonato del Consejo Federal de AFA, que se implementó este año.

Hacen un esfuerzo enorme. Pero entienden –o eso al menos se nota en sus decisiones-, que es el único camino para construir bases sólidas, sostener procesos y preparar el camino, para acomodarse a futuros desafíos.

Juventud cumplió el domingo un sueño. El sueño de cualquier equipo: tener entre los 11 titulares a todos futbolistas de la casa. Así se paró ante Santamarina de Tandil, en el 0-0 de la 1ª fecha de la Reválida del Federal A.

Estudiantes va en esa dirección. También va con identidad propia: 9 de 11, en el equipo que arrancó ante Circulo Deportivo, en el 0-0 en Otamendi, son puntanos.

Uno decidió la estructura desde la antesala del torneo: su propuesta y su apuesta estaba en los jugadores de la casa. Ése es Juventud.

El otro arrancó con la pretensión de no sufrir con el drama del descenso y se armó con refuerzos, pero se debilitó en lo económico y muchos de esos futbolistas ya no están. Ahora, en la instancia donde el descenso está detrás de la puerta, el recurso local es la bandera del club. Ése es Estudiantes.

Uno por decisión y el otro por las circunstancias. Los dos juegan con mayoría de futbolistas de la casa.

En Juventud, Gabriel Ojeda, Julián Lucero, Eber Garro y Tomás Garro, rodean a Julián Giménez, Matías Godoy y Martín Gómez, quienes sostienen las recientes apariciones de Facundo Noguera, Santino Moya, Gerónimo Salinas y Martino Dorato.

Esos 11 nombres quedarán marcados en la historia. Es el primer equipo integrado por futbolistas ciento por ciento puntano, desde el ascenso del “Juve” al Federal A el 10 de junio del 2001.

Y la lista sigue con los integrantes del banco de suplentes. Y con aquellos que partieron del “Bajo” y hoy brillan: Santiago Solari en Racing, Misael Sosa ahora en Godoy Cruz, y Tiago Ferreyra en Iquique de Chile, por citar los más recientes.

En Estudiantes, Marcos Abrahín y Juan Rosales suman un puñado más de años que Valentino Caro, Pablo Pereyra, Juan Puliafito, Joaquín Bustamante, Francisco Bustamante, Alex González y Franco Cabrera.

Son los 9 que iniciaron en Otamendi, con el entrerriano Iñaki Estévez y el capitán, el sanrafaelino Emanuel Díaz, como únicos foráneos. Y en el banco también San Luis es mayoría casi absoluta.

Del “Verde” salió Brian Cuello (en su momento vino de Merlo a San Luis porque Estudiantes competía en AFA) hoy en Delfín de Ecuador, y Santiago Rodríguez que está en Sarmiento de Junín, y Matías Gómez en el plantel profesional de Talleres de Córdoba.

Los nombres propios sirven para marcar ejemplos. Los que salieron del “Juve” y del “Verde” lo hicieron después de jugar acá, en nuestros equipos. Los casos nombrados no surgieron de las inferiores de los clubes en los que hoy compiten. Se mostraron jugando acá.

La exposición muestra que, más allá del talento individual, hay cuestiones que en los clubes van cambiando y mejorando.

Juventud tiene predio propio y desde ahí cimienta el crecimiento.

Estudiantes tiene aún pendiente ganar su torneo más trascendente: el predio propio.

Por supuesto que ambos necesitan seguir sumando en esta Reválida, porque para fortalecer estructuras y proyectos no hay que perder la categoría.

Me permito preguntar: ¿Cuántos torneos, de discretos a malos, desplegaron ambas instituciones con mayoría de futbolistas de afuera?

¡Ojo!, no tienen que jugar los futbolistas de San Luis solo porque sean locales. De ninguna manera. Tienen que jugar porque cada vez que lo hicieron, y que lo hacen, demuestran estar a la altura.

Tienen que jugar, porque se los tiene que preparar y acompañar para que suceda.

Podrán ganar, empatar y perder, ni más ni menos que lo mismo que pasa con cualquier equipo de cualquier parte del planeta. Pero este, sin lugar a dudas, es el camino.

Fuerte identidad puntana. Arriba: Emanuel Díaz (San Rafael), Marcos Abrahín, Juan Rosales, Pablo Pereyra, Iñaki Estévez (Entre Ríos) y Franco Cabrera.
Abajo: Valentino Caro, Alex González, Juan Puliafito, Francisco Bustamante y Joaquín Bustamante. (Foto Prensa Estudiantes).

¿Es el único camino? Claro que no.

Se pueden traer refuerzos de a docenas, como estuvimos tanto tiempo acostumbrados, y caer en el sube y baja que los dos clubes han soportado.

Si no hay futbolistas de la casa, formados y listos para competir, apenas subiremos a saludar por títulos, sabiendo que estaremos parados en balcones de papel.

Juventud y Estudiantes; uno lo programó así y otro lo decidió a fuerza de dificultades.

Juventud y Estudiantes; los dos están en un momento preciado y, al mismo tiempo, delicado.

Si hay un camino para construir en fútbol, es con valores locales. Ellos deben hacer fuertes a nuestros clubes para que, armados para dar el salto de categoría, sean actores protagónicos y no figuritas de reparto.

Ellos, rodeados de entre 4 o 6 futbolistas de categoría, podrán devolver al fútbol puntano a una división superior, y luego sostenerlo para ir por más.

Con ellos, rodeados de jerarquía, hay un futuro concreto. Sin ellos, nada.

Que Juventud y Estudiantes estén etiquetados como equipos “Made in en San Luis”, debería ser orgullo de sus hinchas y de todo el fútbol puntano.

Son ellos los que permitirán dar un salto de calidad en el fútbol nacional. Es con ellos, no a pesar de ellos.

Sin los futbolistas de San Luis, sin ellos formados y con oportunidades para mostrar sus virtudes… sin los clubes aportando y apostando por ellos… sin las instituciones creciendo y mejorando la infraestructura… sin todo eso y sin todos ellos, la proyección del fútbol de San Luis no existirá o, lo que es más lacerante, existirá siendo tan frágil e inexpresiva como en un tiempo reciente.

Banner

No te pierdas...