El Gobierno nacional puso en marcha este jueves la «Oficina de Respuesta Oficial», una nueva herramienta comunicacional diseñada para contestar públicamente a lo que el Ejecutivo considera «noticias falsas». De esta manera busca exponer supuestas maniobras de prensa y sectores opositores.
La dependencia se presentó a través de la red social X con un perfil confrontativo, definiendo su misión como la de «desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política».
Bajo la premisa de que «solo informar no alcanza si la desinformación avanza sin respuesta», la Oficina planteó que su método será «combatir la desinformación brindando más información», diferenciándose de lo que calificaron como prácticas de censura atribuidas a «sectores políticos vinculados a la izquierda».
«Esta decisión es contundente: estamos sumando una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura. El derecho a la libertad de expresión es sagrado para esta administración», manifestaron en su comunicado inaugural.
El argumento central para la creación de este organismo radica en el cambio de la política de medios. Según explicaron, al dejar de «financiar relatos con pauta oficial», las críticas y falsedades se volvieron «más ruidosas». «Es necesario desmentir con claridad y sin rodeos», sostuvieron.