Solo un milagro podría hacer que Aldo Alaniz se recupere del grave estado en el que quedó, luego de que cinco jóvenes lo atacara a trompadas y una patada en la cabeza. Los golpes fueron tan violentos que le hundieron y quebraron el cráneo. Todo sucedió cuando el hombre intentó proteger a su hijo de una patota que lo siguió desde un boliche de Naschel hasta su domicilio.
Debido a la gravedad de la paliza, la víctima de 43 años tuvo que ser trasladada a la ciudad de San Luis. Los profesionales del Hospital Central «Ramón Carrillo» lo operaron de urgencia y lo controlan de modo permanente, pero el resto para lograr una evolución ya no está en manos de los especialistas médicos.
Alaniz está con drenaje y entubado, detalló Esteban Bustos, el abogado de la familia. Tiene el cráneo facturado en diferentes partes.
Aunque el letrado esperaba tener acceso al expediente, que sobrelleva la fiscalía de Contarán, adelantó que los cinco atacantes están identificados. Es más, comentó que existe una filmación registrada por la cámara de una casa que captó el auto en el que se movía la patota. «Muestra cuando llegan y, al final del video, se sienten los gritos», describió.
El ataque que a dejado entre la vida y la muerte al hombre ocurrió alrededor de las 6:40 del domingo. De acuerdo con lo que relató Bustos, los de la patota discutieron por «un tema de adolescentes» con el hijo de Alaniz dentro de una confitería.
Pero el cruce verbal no quedó allí, sino que los del grupo, compuesto por jóvenes de entre 18 y 20 años, encarnizados por la bronca se fueron detrás del chico. Lo siguieron hasta su domicilio en un coche.
Al bajar a la vereda, quisieron atacarlo. Fue ahí cuando salió e intervino Alaniz. Le pegaron una piña en la cara tan potente que lo derribó. Una vez en el suelo, totalmente indefenso y aturdido por el golpe, uno de los agresores le habría dado una patada en la cabeza.
También atacaron a su pareja y a sus dos hijos cuando quisieron ayudarlo.





