El intendente de Renca, Luis Altamirano, desistió al juicio que el Municipio mantenía contra el Estado provincial por el “Tratado de La Toma”. La medida permite que Renca se reincorpore a los programas provinciales de los que había quedado excluida por el litigio judicial.
Altamirano plasmó su decisión frente al ministro de Gobierno Gonzalo Amondarain, y así abre la puerta para el desembarco de obras de infraestructura para el pueblo. La firma del pacto ‘Construyendo con Tu Pueblo’ se concretará en los próximos días.
Altamirano, quien asumió el 10 de diciembre, no tardó en exponer este martes ante el gobernador Claudio Poggi el delicado panorama con el que se encontró: deterioro financiero, administrativo y de infraestructura en toda la localidad. “Encontramos a la institución muy mal”, reconoció el Intendente. Sin embargo, destacó el respaldo inmediato de la Provincia: “El acompañamiento nos llena y nos da mucho apoyo. El Gobierno está al cien por cien involucrado en que Renca salga adelante”.
Prioridades
Entre las obras más urgentes que se pondrán en marcha figuran la recuperación de la zona del balneario, que se encuentra muy abandonada, y la construcción de la red cloacal, una necesidad histórica para la comunidad. “Todo lo que venga para nuestra localidad, siempre sumará en lo que es la mano de obra”, subrayó Altamirano, quien afirmó que Renca tiene “una gran necesidad de trabajo genuino”.
El Intendente confió en que estas inversiones activarán toda la economía del pueblo, no solo a través de la obra pública sino también mediante la compra de materiales y la generación de empleo local. “Queremos trabajar en eso, queremos que nuestra gente tenga una mejor calidad de vida”, afirmó Altamirano, quien se mostró satisfecho con el compromiso asumido por las distintas áreas gubernamentales.
“Con Poggi vamos a poner a Renca donde se merece”
“No pensábamos que el Municipio tenía este estado de abandono”. La frase del intendente de Renca, Luis Altamirano sintetiza el estado en que recibió la administración de municipio
Tras asumir el 10 de diciembre, Altamirano, recibió el martes al gobernador Claudio Poggi y expuso el delicado estado financiero, administrativo y de infraestructura con el que se encontró el pueblo. Confirmó que renunciará al juicio contra el Estado provincial por el “Tratado de La Toma”, juicio que había generado su predecesora, Romina Peralta, para incorporar a la localidad a los programas provinciales.
Al término del encuentro, Altamirano celebró la jornada de trabajo en el inicio de su gestión porque “coordinamos varias tareas de urgencia del pueblo” y reconoció que el diagnóstico inicial superó incluso las expectativas más pesimistas: “No pensábamos que el Municipio tenía este estado de abandono”, admitió.
El Intendente explicó que, en los primeros días de gestión, relevaron la situación financiera e institucional del Municipio y se encontraron con un panorama crítico. Entre las principales urgencias mencionó la situación del balneario municipal, en pleno inicio de la temporada de verano, al que encontró en “estado deplorable”.
A esto se suman los problemas en el servicio de agua potable, otro de los ejes abordados durante la reunión con el Gobernador. Altamirano también señaló que el proceso de revisión recién comienza y que todavía resta analizar en profundidad la situación contable, financiera y bancaria del Municipio: “No es todo lo que está pasando hoy, seguramente a futuro vamos a encontrar otras cosas más”, advirtió.
Altamirano pidió “comprensión y paciencia” a los vecinos, porque “estamos en un estado muy malo, analizando muchas cosas”, y agradeció el acompañamiento de los comerciantes locales. “Con este Gobernador, con Claudio Poggi, vamos a salir adelante y vamos a poner a Renca donde se merece”, concluyó.







