San Luis amplía su perfil industrial en medio de la caída de la productividad nacional

Con más de 300 empresas reunidas, Claudio Poggi anunció la recuperación de parques industriales y una apuesta a la exportación. La idea es ampliar la base productiva, mientras el país sigue en recesión.
8 de septiembre de 2025

El gobernador Claudio Poggi reunió a más de 300 empresas para celebrar el Día de la Industria y lanzó un mensaje claro: San Luis no solo quiere sostener lo que tiene, sino ampliar su perfil industrial. Esa estrategia aparece en un contexto adverso, con la productividad nacional en retroceso, y busca anclar el desarrollo provincial en empleo genuino, formación técnica y más competitividad.

El planteo de Poggi fue el reciente encuentro del 2 de septiembre, cuando empresarios, cámaras y funcionarios compartieron una jornada en San Luis capital. El Gobernador aprovechó la ocasión para delinear su estrategia: parques industriales en proceso de reactivación, formación técnica ligada al trabajo y estímulos a la exportación. “Si estamos vinculados, sabemos lo que tenemos que hacer de ambos lados”, dijo Poggi, que plantea la necesidad de un ida y vuelta real entre Estado y sector privado.

El desafío de crecer

San Luis fue durante décadas un símbolo de la promoción industrial. La ley nacional de los años 70 y las políticas locales de los 80 y 90 atrajeron empresas de todo tipo, desde autopartistas hasta alimenticias, y dieron empleo a miles de trabajadores. Ese impulso, sin embargo, se fue apagando. La finalización de los beneficios fiscales, las crisis recurrentes del país y la falta de actualización tecnológica golpearon con fuerza.

Hoy la provincia conserva infraestructura y recursos humanos formados, pero enfrenta los mismos obstáculos que el resto de la Argentina: caída del consumo interno, altos costos logísticos y trabas al crédito por las altas tasas de interés. A esto se suma un mercado regional de escala limitada, que obliga a pensar en mercados externos.

En el último informe del INDEC de las exportaciones, la región de Cuyo muestra que los complejos más relevantes son el vitivinícola, el maicero, el sojero y el de oro y plata. Por supuesto, son actividades de mayor relevancia en Mendoza y San Juan. Pero San Luis aporta en especial desde el rubro industrial manufacturero: alimentos, plásticos, autopartes, químicos y metalmecánica. Es decir, el sector que agrega valor. El desafío para esta provincia es ampliar esa base, mejorar la competitividad y lograr que las pymes locales puedan subirse al tren exportador.

Políticas en marcha

El gobierno provincial viene trabajando en la recuperación de los parques industriales, abandonados o deteriorados en los últimos años. La idea es convertirlos en nodos productivos con servicios, seguridad e infraestructura adecuada. A esto se suma la articulación con la Universidad Provincial de Oficios “Eva Perón” (UPrO), que ya firmó más de 70 convenios con empresas y busca que la formación se traduzca en pasantías e inserciones laborales.

La administración Poggi también apuesta a crear redes de contacto entre empresarios, con encuentros periódicos que permitan identificar problemas comunes y diseñar soluciones. La meta es que el Estado provincial sea un facilitador, no un obstáculo.

Los empresarios dejan frases contundentes: “Necesitamos una cirugía de costos para volver a ser competitivos”, advirtió uno de los industriales presentes en el acto del Día de la Industria. El gobernador recogió el guante y sostuvo que alentar la iniciativa privada “es acertado porque genera empleos genuinos, y San Luis los necesita”.

La cuestión del empleo atraviesa todo el debate. La industria genera trabajo estable y calificado, algo vital en una provincia con alta informalidad laboral. De allí que el gobierno insista en mostrar al sector como aliado estratégico de su plan de desarrollo.

Ventajas y límites

En este contexto, los principales problemas para la Industria son los de siempre:

– Competitividad: sigue siendo necesario reducir costos logísticos y energéticos para que la producción sea viable.

– Financiamiento: en un país con tasas tan altas, el desafío es facilitar crédito accesible para pymes que no pueden renovar maquinaria o ampliar su capacidad.

– Capacitación: otro gran eje para fomentar el desarrollo de las industrias es la formación laboral según las necesidades de las empresas.

– Escala de mercado: un punto central sigue siendo abrir canales de exportación y fortalecer la integración regional.

Visto en perspectiva, San Luis cuenta con grandes ventajas: tradición industrial, recursos humanos y decisión política. Pero también con limitaciones: es una provincia chica, sin salida al mar, que depende de rutas y trenes que no siempre están en condiciones.

Una salida

El hecho central es que Poggi busca reinstalar a la industria como una de las políticas de Estado que promueve, en momentos en que la economía nacional transita una fuerte recesión. Mientras el consumo interno cae, la provincia se muestra como una plataforma posible para producir y exportar. “San Luis debe producir futuro”, repiten en el Gobierno provincial, convencidos de que el desarrollo vendrá de la mano de más fábricas, más empleo y más articulación público-privada.

El desafío, en definitiva, es que las palabras se conviertan en hechos. La industria puntana sabe que ya no tiene los beneficios de la promoción, pero sí una oportunidad: recuperar protagonismo en la región cuyana y volver a ser motor de empleo y crecimiento en el país.

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