El mercado laboral de San Luis mostró en el tercer trimestre de 2025 una evolución positiva en todos sus indicadores clave, con una baja significativa del desempleo y mejoras en el empleo y la subocupación. Los datos contrastan con el escenario nacional, donde si bien la desocupación se mantiene en niveles moderados, persisten problemas estructurales como la informalidad, la precarización y una elevada presión sobre el mercado de trabajo.
San Luis: menos desempleo y mayor empleo efectivo
Según los datos comparativos entre el segundo y el tercer trimestre de 2025, la tasa de desocupación en San Luis descendió del 4,2% al 3,2%, una baja de un punto porcentual que ubica a la provincia muy por debajo del promedio nacional. Al mismo tiempo, la tasa de empleo pasó del 44,0% al 44,4%, consolidando una mayor proporción de personas ocupadas sobre el total de la población.
La subocupación también mostró una mejora, al caer del 5,5% al 5,1%, lo que indica no sólo más empleo, sino también una mejora relativa en la calidad de los puestos de trabajo, con menos personas trabajando menos horas de las que desean.
El único indicador que mostró un leve retroceso fue la tasa de actividad, que bajó de 46,0% a 45,8%. Sin embargo, esa disminución no se tradujo en mayor desempleo, sino que fue acompañada por una absorción más eficiente de la población económicamente activa, reflejada en la baja de la desocupación.
En conjunto, los datos describen un mercado laboral provincial más dinámico y con mejores resultados que el promedio del país, especialmente en términos de inserción laboral efectiva.
El panorama nacional: estabilidad del desempleo, pero alta presión laboral
A nivel nacional, el INDEC informó que en el tercer trimestre de 2025 la tasa de desocupación se ubicó en el 6,6%, con una leve mejora respecto de períodos anteriores. La tasa de actividad alcanzó el 48,6% y la de empleo el 45,4%, valores que muestran un mercado laboral activo, pero con fuertes tensiones internas.
Uno de los datos más relevantes es la presión sobre el mercado de trabajo, que alcanzó al 28,7% de la población económicamente activa. Este indicador incluye no sólo a los desocupados, sino también a subocupados y a ocupados que buscan activamente otro empleo, lo que revela una insatisfacción extendida con las condiciones laborales existentes.
La informalidad sigue siendo uno de los principales problemas estructurales: el 43,3% de las personas ocupadas trabaja en condiciones informales. Entre los asalariados, más de un tercio no realiza aportes jubilatorios, lo que compromete tanto la protección social presente como el sistema previsional futuro.
Desigualdades regionales, de género y educativas
El informe del INDEC también expone brechas persistentes. La desocupación afecta más a las mujeres (7,4%) que a los varones (5,9%), y es más elevada en las regiones Pampeana y Gran Buenos Aires, mientras que Patagonia y Noroeste presentan los niveles más bajos.
Asimismo, el desempleo golpea con mayor fuerza a quienes tienen menor nivel educativo: casi el 70% de las personas desocupadas cuenta con hasta secundario completo.En cuanto al tiempo de búsqueda, cerca del 30% lleva más de un año intentando conseguir trabajo, un dato que refleja dificultades de inserción sostenida en el mercado laboral.
Dos realidades, un mismo contexto
Mientras San Luis exhibe indicadores laborales sólidos y una desocupación sensiblemente inferior al promedio nacional, el escenario general del país muestra que la mejora del empleo convive con altos niveles de informalidad, subocupación y presión laboral.







