El Gobierno de San Luis sigue moviendo la rueda de la política habitacional. En el marco del programa ‘Tenemos Futuro’, el gobernador Claudio Poggi firmó decretos y convenios para avanzar con la construcción de 80 nuevas viviendas distribuidas en distintos puntos de la provincia.
La iniciativa combina acceso a la vivienda, generación de trabajo local y articulación con los municipios. En ese esquema, se rubricó un acuerdo específico para edificar 10 viviendas en Nogolí, obra que será ejecutada por el propio municipio en cadas, que son por construcción municipal, para dar trabajo y bienestar a la gente y a la familia, y que cada ciudadano pueda acceder a su vivienda propia”, explicó el intendente Ramón Funes. El jefe comunal detalló que la comuna se encarga de la administración de la obra, la contratación de albañiles y oficiales, y la provisión de materiales.
El acto se realizó en Casa de Gobierno y fue encabezado por Poggi, junto al ministro de Gobierno, Gonzalo Amondarain; la directora de Arquitectura y Viviendas, Marina Ortiz; el secretario de Política Habitacional, Hugo Rossi; y el ministro de Desarrollo Humano, Gustavo Bertolini. Por Nogolí participaron también la asesora legal Janet Godoy y la representante técnica Lorena Correa.
Funes recordó que el municipio ya había ejecutado cinco viviendas de planes anteriores. “Esas familias pudieron pasar la Navidad de 2025 en la casa propia y esperamos que estas 10 nuevas estén para fin de año, así que vamos a tener que trabajar fuerte”, señaló.
Además, el Gobernador firmó decretos de adjudicación para la construcción de otras 70 viviendas tradicionales: 10 en Candelaria, 30 en La Punta y 30 en El Volcán. En el acto estuvieron presentes representantes de las empresas constructoras que llevarán adelante las obras.
Según precisó Hugo Rossi, estas unidades se ejecutarán mediante adjudicación a firmas privadas. “Con esto totalizamos más de 1.000 viviendas ya en ejecución del programa ‘Tenemos Futuro’”, afirmó.
El funcionario agregó que, en el caso de El Volcán, parte de las viviendas corresponden al plan actual y otra parte a adjudicatarios de los programas ‘Progreso’ y ‘Sueños’, que habían quedado pendientes por falta de terrenos. Superado ese obstáculo, las obras podrán comenzar para cumplir con esas familias.