Un tribunal rechazó el pedido de Héctor David Cabrera, el hombre que mató de un balazo a otro e intentó hacer lo mismo con el hermano de la víctima, en Juana Koslay, de que le permitieran salir de la Penitenciaría para cumplir prisión en su casa. Continuará con preventiva en la cárcel provincial, al menos hasta cumplir 120 días desde que la medida le fue impuesta, semanas atrás.
Cabrera asesinó a Claudio Fernando Albornoz y también baleó a Diego Armando Albornoz, en la madrugada del lunes 7 de julio de este año, en el camino de la Aguada de Pueyrredón. Por eso está imputado de “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego y tentativa de homicidio simple agravado por el uso de arma, todo en concurso real”.
Los hermanos Albornoz compartían un asado en una vivienda a la vera del camino de la Aguada al 3600, junto al dueño de casa y otro hombre. Cerca de las dos y media Claudio y otro hombre salieron para ir a comprar. En ese momento apareció Cabrera, armado con una pistola calibre 9 milímetros.
Tenía enemistad con Albornoz, al parecer porque ambos habían estado relacionados con la misma mujer, en momentos diferentes. Claudio y Cabrera discutieron y este disparó a los pies de Albornoz. En eso, Diego Albornoz salió de la vivienda e intentó calmar al agresor, pero este, de inmediato, le disparó en la cabeza a Claudio, quien se desplomó sobre el asfalto de la avenida. Y luego le tiró a Diego, a quien hirió en el cuello. Después, Cabrera se fue a su casa, ubicada en las cercanías, desechó el arma en unos pastizales cercanos y escapó. Fue apresado recién al mediodía.
Este jueves, los abogados del acusado, Rodolfo Mercau y Gabriela Gargiulo, plantearon al tribunal que revisara la calificación legal del hecho: argumentaron que Cabrera actuó en legítima defensa ante un ataque de los hermanos Albornoz.
Además, pidieron que la prisión preventiva fuera atenuada a prisión domiciliaria, porque el imputado tiene arraigo en la provincia, es padre de dos hijos menores de edad y su esposa atraviesa una enfermedad terminal que requiere asistencia constante.
El fiscal de Instrucción Penal Nº 3, Esteban Roche, solicitó el rechazo del planteo. Resaltó la gravedad del hecho, la solidez de la imputación y el riesgo procesal, hizo hincapié en el peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación, dado el vínculo entre las partes y la posibilidad de influir sobre testigos clave. Consideró además que no se dan las condiciones legales para otorgar la detención domiciliaria y que el plazo de 120 días es razonable para avanzar en una causa compleja que aún se encuentra en su etapa inicial.
Tras un cuarto intermedio, el Tribunal de Impugnaciones, integrado por Yanina Del Viso, Laura Molino y Jorge Sabaini Zapata, resolvió confirmar la prisión preventiva. Consideró que la resolución impugnada fue debidamente fundada, que se cumplen los requisitos procesales previstos por el Código Procesal Penal y que la gravedad del hecho, la complejidad de la causa y la necesidad de preservar la investigación justifican la continuidad de la medida cautelar. Asimismo, señaló que en esta etapa preliminar lo prioritario es garantizar la recolección de pruebas y evitar cualquier interferencia en el proceso.
HIPÓTESIS DEL ABOGADO DE LAS VÍCTIMAS
¿Provocó un corte de luz para matar?
El abogado de la familia de las víctimas, Damián Rubio, adhirió a la postura de la fiscalía de mantener a Cabrera en la Penitenciaría y aportó detalles sobre la hipótesis en la que trabaja. Señaló que el hecho ocurrió durante un corte de luz en la zona donde vivían tanto el imputado como las víctimas, quienes —según indicó— estaban conectados de manera irregular al suministro eléctrico.
Rubio planteó que el corte pudo haber sido provocado de forma intencional por Cabrera, para inducir a las víctimas a salir a la calle a verificar la situación y poder atacarlas. Sostuvo que esta circunstancia podría agravar la imputación y mencionó que se van a incorporar nuevas pruebas electrónicas y pericias técnicas.








