El hall central de la Escuela Normal Juan Pascual Pringles (ENJPP) se convirtió en el escenario principal para conmemorar el sesquicentenario de la institución, conocida afectuosamente como “La Mixta”. La jornada, cargada de valor histórico y simbólico, reunió a toda la comunidad educativa, incluyendo a estudiantes y egresados que colmaron el espacio bajo el marco musical de la Banda Infanto Juvenil de la provincia.
La ceremonia fue presidida por el Rector de la institución, Néstor Castro, quien estuvo acompañado por el Rector de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), Raúl Gil, y la Directora de Comunicación Educativa, Celeste Aparicio, en representación del Gobierno Provincial.
Durante su discurso, Castro Castro reafirmó el compromiso con la educación pública. Conectó la génesis de la Escuela con los pilares de Avellaneda: Nación, Constitución y Libertad. Definió a la institución como un espacio de ascenso social y excelencia académica, subrayando que este aniversario no es una mirada nostálgica, sino una invitación a renovar las prácticas educativas para formar ciudadanos solidarios, responsables y capaces de trasformar su realidad.
Un legado de transformación y democracia
Durante el acto, se realizó un recorrido por los hitos que forjaron la identidad de la escuela desde su creación en 1876 como Escuela Normal de Maestros de Instrucción Primaria. Entre los momentos clave destacados se encuentran:
1926: Se le otorgó su nombre actual en honor a Juan Pascual Pringles.
1939: Incorporación a la Universidad Nacional de Cuyo.
1951: Inauguración del edificio actual bajo el Plan Quinquenal.
1973: Integración a la Universidad Nacional de San Luis tras su creación.
Madurez democrática: La creación del Consejo de Escuela (1984), el Centro de Estudiantes (1985) y la elección directa de sus autoridades consolidaron su solidez institucional.
Alejandra Quinteros, primera rectora electa de una escuela preuniversitaria en el país, destacó la resiliencia de la institución y su evolución hacia el pensamiento crítico. En su discurso, reconoció que, si bien la escuela nació bajo el modelo de “orden y progreso”, el pensamiento crítico la convirtió en motor de movimientos reformistas. Definió a “La Mixta” como una entidad resiliente y “combativa” en la ampliación de derechos. Mediante una metáfora borgeana, afirmó que la escuela es un “laberinto” transformador: “Educar es la forma más silenciosa de transformar el mundo”.
Hacia el futuro: Nuevos proyectos y derechos
El cierre de la jornada estuvo a cargo del Rector de la UNSL, Raúl Gil, quien describió a la Escuela Normal como el “corazón pedagógico” de la Universidad y un faro educativo que ha superado crisis y dictaduras.
En este marco de celebración, se anunciaron proyectos estratégicos para fortalecer la institución, entre los que destacan:
La creación de la Subsecretaría de Enseñanza Preuniversitaria.
Mejoras en los laboratorios y en el patio de educación física.
El proyecto para la apertura de una sala de 3 años.
Finalmente, Gil reafirmó que la educación pública es un derecho irrenunciable y una obligación del Estado, destacando el protagonismo histórico del movimiento estudiantil de “La Mixta” en las acciones democráticas de la provincia.
La ceremonia concluyó con el descubrimiento de una placa conmemorativa, hito que perpetúa este momento único. A lo largo de un siglo y medio, la Escuela Normal ha sido protagonista de la Reforma Universitaria, la democratización del país y la lucha por la ciudadanía plena.











