Este miércoles, la UNSL le entregó el premio ‘Rector Mauricio López’ a Lidia Stella Mercedes Miy Uranga de Almeida, más conocida como ‘Taty’ Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. ‘Taty’, de 95 años, no pudo asistir a la ceremonia en la que igualmente fue ovacionada. Su hija recibió la distinción y transmitió su mensaje de agradecimiento. ‘Taty’, docente jubilada, se ha convertido en una referente histórica en la defensa de los derechos humanos. Hace cinco décadas que busca a su hijo.
Esta fue la trigésima segunda edición de otorgamiento del premio. En esta fecha se conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos, para reconocer a miembros de la comunidad cuya trayectoria se destaca por su contribución a la cultura, la ciencia, el arte y la defensa de los derechos ante la desigualdad social. La ceremonia arrancó a las 12:00. Se colocó una ofrenda floral en homenaje al rector López.
Luego, conformada la mesa, se entonaron las estrofas del Himno y se leyó la resolución que definió la entrega del premio a Almeida y una Mención Especial al Colectivo de Mujeres de la ciudad de San Luis por su compromiso social y tarea en comedores comunitarios y merenderos.
La coordinadora institucional de derechos humanos de la Universidad, Paola Figueroa, brindó una emotiva semblanza de Almeida y dijo: “Es una de las figuras más entrañables y aguerridas de la lucha por los derechos humanos en Argentina. Su trayectoria está marcada por una convicción profunda. Su militancia nació con la defensa inclaudicable de la memoria, la verdad y la justicia. Hoy ‘Taty’ sigue caminando con su pañuelo blanco”.
La hija de la distinguida, María Fabiana Almeida, fue quien recibió el premio de manos del rector Raúl Gil. Fabiana reveló que ‘Taty’ aún conserva la esperanza de hallar el cuerpo de su hijo, Alejandro Almeida, “para poder abrazarse siquiera a las cenizas de sus huesos”. Alejandro fue secuestrado en 1975, durante la represión ilegal iniciada durante el gobierno peronista, previo a la última dictadura militar, que acrecentó las violaciones a los derechos humanos.
‘Taty’ proviene de una familia militar. Pero ni siquiera eso le permitió obtener una respuesta o un dato que la ayudara a saber dónde estuvo secuestrado. En el acto se proyectó un video en el que ‘Taty’ habló de su inmensa alegría y el honor por recibir este reconocimiento y la emoción de ser destacada con un premio que lleva el nombre del rector López, otra víctima de la dictadura.
La activista, además, envió un pañuelo blanco a la Universidad, símbolo de la lucha de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo. El rector Gil expresó la importancia de la entrega del premio como “una instancia institucional significativa para la lucha permanente por la memoria, la verdad y la justicia’’ y llamó a los jóvenes a “tomar la posta en la defensa de los derechos humanos y la democracia”.







