En el marco de una nueva jornada nacional de protesta, miles de manifestantes salieron a las calles de la ciudad de San Luis para expresarse en defensa de la universidad pública, la ciencia y el sistema público de investigación. Hubo movilizaciones en todo el país y un acto central en Buenos Aires ( Ver Pág. 12)
La movilización, conformada por estudiantes, docentes, personal nodocente, gremios y la comunidad en general, tuvo un reclamo central: exigir al Gobierno nacional que acate y aplique la Ley de Financiamiento Universitario.
La concentración comenzó a las 12 en la sede del Rectorado de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL). Media hora más tarde, la enorme columna comenzó a marchar desde la intersección de las calles Ejército de los Andes y Estado de Israel. La multitud tiñó de reclamos la calle Rivadavia hasta llegar a 9 de Julio, para luego emprender el regreso por la avenida San Martín y culminar el recorrido frente al emblemático edificio del Correo Argentino.
El cierre de la jornada estuvo marcado por un crítico y contundente documento conjunto, elaborado a nivel nacional por el Frente Sindical de Universidades Nacionales, la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). En San Luis, las voces encargadas de compartir el texto fueron representantes gremiales docentes y nodocentes, acompañados por agrupaciones estudiantiles de la UNSL.
A través del comunicado, las universidades denunciaron una caída real acumulada del 45,6% en las transferencias nacionales entre el año 2023 y el 2026, consolidando una reducción inédita para el sostenimiento del sistema. Además, alertaron sobre un escenario preocupante de renuncias de cuadros formados, pluriempleo y crisis en las obras sociales.
El impacto sobre el poder adquisitivo fue uno de los ejes más dolorosos del reclamo. Las cifras leídas en el acto detallaron que, mientras la inflación entre diciembre de 2023 y marzo de 2026 alcanzó un 293,30%, los salarios universitarios apenas registraron un incremento del 147,30%. El ajuste, según afirmaron, también expulsa a las y los alumnos del sistema. En el documento se denunció el congelamiento histórico de las Becas Progresar.