Las bebidas alcohólicas y el volante son una pésima combinación, aunque hay muchos que todavía no son conscientes de ello. En Villa Mercedes, las diferentes fuerzas policiales detectaron unos 39 conductores con alcohol en sangre durante los controles de Navidad, desde la madrugada posterior a los brindis hasta las primeras horas del 25.
Las cifras fueron brindadas en entrevistas radiales por Daniel Bravo, jefe de la Policía Municipal, uno de los organismos que participó de los operativos, junto a la Policía de San Luis y la Policía Federal.
El funcionario aseguró que planificaron durante todo el mes cómo trabajarían durante las fiestas de fin de año, para prevenir accidentes en un contexto de aumento de los problemas en las calles de la ciudad. Por eso, arrancaron a las 2 de la mañana y se ubicaron, sin previo aviso, en diferentes esquinas conflictivas, como en tramos de la avenida Mitre o en la intersección de Eleodoro Lobos y 25 de Mayo.
Bravo contó que, apenas empezaban con los controles, tuvieron el resultado más alto de la noche. “Arrancamos con un accidente de un caballero que arrojó 2,75, en la calle León Guillet y Chile, donde colisionó con una camioneta que estaba estacionada debido al estado de embriaguez que tenía. Fueron daños materiales y algunos rasguños que sufrió nada más”, repasó.
Hubo otro caso que generó indignación, cuando un hombre que iba de acompañante en una moto agredió físicamente a un efectivo policial de la Comisaría 29 después de haber chochado contra un poste en la ruta 2b. La conductora tenía 1,55 gramos de alcohol en sangre, cuando en Villa Mercedes la tolerancia permitida al volante es 0.
Los resultados positivos se repitieron en diferentes sectores y llegaron a contabilizar unos 29 autos y unas 10 motocicletas hasta las primeras horas de la mañana, que fueron secuestrados hasta que sus dueños paguen las multas correspondientes.
“Recorrimos toda la ciudad con los controles y nos fuimos mudando de un lugar a otro. Vamos a trabajar durante todo el día, en aquellos accesos que provengan de algunos balnearios”, afirmó Bravo.
Otro de los puntos en los que se detuvieron fue en la Plaza Sarmiento, donde los vecinos de los alrededores reclamaban por ruidos molestos y desmanes por parte de quienes eligen estirar la fiesta allí al regresar de boliches: volúmenes por encima de los decibles permitidos, caños de escape adulterados y personas alcoholizadas fueron las irregularidades que detectaron.
Sin embargo, el responsable de la Policía Municipal destacó que detectaron algunas actitudes positivas en los más jóvenes, ya que muchos chicos eligieron no manejar porque habían bebido y en los aproximadamente 400 alcohotest que habían realizado hasta el momento, los únicos resultados positivos pertenecían a personas mayores de 35 años.







