Viven en San Luis y visitaron el lugar donde se forjó la ‘Sociedad en la Nieve’

Cuatro montañistas atravesaron la Cordillera de los Andes y cumplieron el sueño de llegar al memorial donde descansan los restos de los fallecidos en la denominada ‘Tragedia de los Andes’.
8 de enero de 2026

Carina Tobares, Gabriel Guillar, Esteban Tries y Ramón Andino, cuatro montañistas que viven en San Luis, emprendieron camino para atravesar la Cordillera de los Andes y cumplir su sueño de llegar al memorial donde descansan los restos de rugbiers del Old Christians Club de Montevideo y sus familiares, fallecidos en 1972 en la llamada ‘Tragedia de los Andes’, cuando el avión en el que volaban se estrelló contra el glaciar Las Lágrimas, en Malargüe, provincia de Mendoza, a 3.570 metros sobre el nivel del mar. Fue el lugar en donde los sobrevivientes construyeron ‘la sociedad de la nieve’ desde la fortaleza y el apoyo mutuo para resistir en condiciones extremas y desoladoras.

En rigor, dos de los integrantes del grupo, la docente mercedina Tobares y Guillar, presidente del Club de Montaña Inti Anti, tuvieron sus días más intensos de preparación antes de fin año, cuando realizaron el ascenso al volcán Domuyo de Neuquén, también conocido como ‘el techo de la Patagonia’, en el que hicieron cumbre el 29 de diciembre pasado.

Luego de ascender a la cima del estratovolcán ubicado en los Andes del Sur, en donde se encumbraron a más 4.700 metros de altura, confirmaron que estaban listos para consumar un nuevo desafío: visitar el Valle de las Lágrimas, el territorio donde el 13 de octubre de 1972 ocurrió la tragedia que dejó a 33 de los 45 pasajeros del vuelo uruguayo atrapados en la montaña, con temperaturas de 30 a 40 grados bajo cero.

Los otros dos sanluiseños que se sumaron a Guillar y Tobares fueron Andino, empleado de Edesal de Quines, y Tries, veterano de Malvinas y vecino de la Villa de Merlo. Querían conocer este lugar que, por ser escenario de una valiosa historia de supervivencia, resulta atractivo para la comunidad de montañistas.

El propósito era llegar al punto exacto donde se estrelló el vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya con 45 personas a bordo. De los 33 pasajeros que quedaron vivos tras el impacto, solo sobrevivieron 16, que fueron rescatados luego de afrontar 72 días en condiciones extremas. El resto fallecieron durante los meses de espera que siguieron, debido al hambre, el frío extremo y las severas heridas ocasionadas por el accidente.

Los sobrevivientes fueron rescatados el 23 de diciembre de ese año gracias a la proeza de Nando Parrado y Roberto Canessa, que atravesaron las montañas cubiertas de nieve para pedir auxilio.

La travesía

Con el sueño de conocer ese sitio histórico, el sábado 3, Guillar, Tobares, Tries y Andino iniciaron el recorrido desde San Luis. Llegaron al hotel abandonado ‘El Sosneado’, a 500 kilómetros del punto de salida. Allí dieron inicio a una cabalgata de cuatro horas. El trayecto presenta dificultad por los ríos de gran caudal y senderos sinuosos. La siguiente parada fue el campamento Barroso, donde pudieron asentarse y descansar.

El domingo 4 continuaron con la cabalgata de alta montaña durante cinco horas hasta llegar al memorial, donde descansan los restos de los fallecidos en la tragedia de los Andes. También se pueden observar en el lugar algunos restos del avión, rosarios, objetos, placas y banderas de diferentes nacionalidades que dejan las personas que visitan el sitio.

Al llegar a ese punto histórico y ver ese recuerdo conmovedor erigiéndose en medio de la inmensidad, no pudieron evitar sentir una enorme emoción por encontrarse juntos allí.

En particular, debe haber sido especialmente significativo para Tries, veterano de Malvinas, quien en su juventud vivió en un territorio desconocido y gélido la experiencia extrema y dolorosa de la guerra, también marcada por la muerte de sus compañeros y amigos, tal como le sucedió a los pasajeros uruguayos. La historia traza así un puente entre la vida del excombatiente y de los rugbiers.

Luego, al grupo le tocó regresar al campamento, con una marcha que duró cuatro horas. La cabalgata fue a orillas del río Lágrimas, por la ladera de las montañas, atravesando pendientes escarpadas y el desnivel propio de la región.

El lunes 5 hicieron el tramo final de la expedición, descendiendo desde el campamento Barroso hasta el sitio inicial del recorrido. Guillar está acostumbrado a la complejidad de transitar en alta montaña. Tiene 25 años de experiencia: ascendió tres veces el Aconcagua y condujo la primera excursión realizada por un sanluiseño en el Himalaya. Junto a Tobares se han convertido en referentes del trekking en la provincia. Son deportistas apasionados por lo que hacen. Al igual que sus compañeros en esta última travesía se maravillan con lo que encuentran en cada ascenso, transmiten el placer que sienten por recorrer los caminos y enfrentar los retos de cada viaje para alcanzar la cima.

La trama del accidente aéreo adquirió gran notoriedad desde el comienzo. En 2023 tuvo una segunda versión cinematográfica, ‘La Sociedad de la Nieve’, la película de Juan Antonio Bayona, que fue galardonada y reconocida internacionalmente.

El tiempo ha transcurrido y el clima ha cambiado. La zona ya no es tan inaccesible como en aquellos años, en los que estaba plenamente revestida por la nieve, pero la experiencia no deja de ser desafiante, por lo que esta excursión encarna un recuerdo conmovedor y perdurable para el grupo y simboliza un orgullo para la provincia a la que representan.

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