A Estudiantes lo empujaron al abismo; aún vive

Perdió 2 a 1 en Viedma, con Sol de Mayo. El árbitro, tendencioso, le expulsó dos jugadores en el primer tiempo y le anuló un gol, que era lícito, cuando iban 4 minutos. Sigue en descenso directo, pero a 2 fechas del final mantiene la chance de salvarse.
30 de agosto de 2025
La moneda en el aire. El árbitro Luis Damián Martínez no dejó nada librado al azar del juego del fútbol. En Viedma, inclinó la cancha con alevosía para el local.

Los jóvenes de Estudiantes caminan rumbo al vestuario con lágrimas de furia corriendo por sus mejillas. Sol de Mayo le ganó a Estudiantes 2 a 1. Eso marca la estadística.

No lloran por perder, es por la decepción de sentirse ultrajados.

Previo al pitazo final, casi una hora antes del desenlace, el DT Darío Ortiz le imploró al árbitro sanrafaelino Luis Damián Martínez, que supo dirigir en la Liga Sanluiseña: “Por favor, no me eches más jugadores”.

A los 21 minutos vio la tarjeta roja, por doble amonestación, Santiago Lebus. Y a los 38’ se fue a las duchas el capitán Emanuel Díaz, coterráneo del árbitro. Dos referentes, afuera ayer y afuera para lo que viene.

Estudiantes ganaba desde los 4 minutos con gol de Alex González, quien corrió habilitado y dentro del área definió cruzado. Recién cuando la pelota tocó la red (a los 5 segundos del pase de Pablo Soda), el asistente levantó su bandera por el supuesto off side. El delantero puntano estaba al menos un metro atrás de dos defensores sureños.

Pase de Soda a González, habilitado por dos defensores. Terminó en 1-0, instantes después anulado por supuesto off side.

Estudiantes estaba jugando el mejor partido del torneo. Era superior 11 vs. 11, y lo siguió siendo 11 vs. 10 y 11 vs. 9.

A los 29’ “Tati” González le ganó la posición a Preciado, y tapó el arquero Nadal.

Cuesta arriba, por las decisiones arbitrales, venía el partido para el “Verde”.

Ignacio Cellerino, de cabeza, adelantó en el marcador a los rionegrinos. Iban 6 minutos, cuando un centro de la izquierda sobró a Iñaki Estévez y encontró al delantero.

Y a los 25’ el equipo de Sah Luis no pudo rechazar una pelota en el área, los rebotes favorecieron al local y Fernando Baldevenito puso el 2 a 0.

El DT Ortiz, entendiendo que aún hay vida para intentar sostener la categoría (pero que será desde el próximo fin de semana) cambió a Juan Rosales y a Soda, y más tarde sacó a Matías Ruiz Sosa y a Jhan Valencia, para que no corran riesgo de otra apresurada y malintencionada decisión de la cuaterna arbitral.

Estudiantes siguió haciendo su trabajo: jugó al fútbol mejor que su rival. Y a los 36’ Alex González ganó de cabeza y descontó: 2-1 a los 36 minutos.

Ezequiel Sosa tuvo el empate a los 47 minutos, cuando al partido le quedaba poco y nada. La pelota se fue ancha.

Nadie puede asegurar cuántos minutos se hubiesen jugado de adicionados, y qué hubiese pasado si llegaba el 2 a 2.

Las cartas están echadas. Ayer, también a Germinal lo empujaron a un triunfo en Tandil. Penal inexistente para el 1-0, claro penal omitido para Santamarina, recurrentes amonestaciones para los jugadores tandilenses, y después el 2 a 0 de liquidación.

Los equipos del sur llegan al final de la Reválida con viento a favor.

Estudiantes, pese a todo, sigue vivo. Si gana los dos partidos finales, se salva. Tiene que ganarlos y, para respirar en el Federal A, también tiene que rezar que nadie le corte el cuello.

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