El Gobierno de Bolivia anunció que presentará una denuncia ante la Organización de Estados Americanos (OEA) por lo que considera un intento de desestabilización política impulsado por sectores afines al exmandatario Evo Morales, en medio de una creciente ola de protestas y hechos de violencia registrados en distintos puntos del país.
El canciller boliviano, Fernando Aramayo, sostuvo que las movilizaciones ocurridas en las últimas horas exceden los reclamos sociales y forman parte de una estrategia destinada a provocar una ruptura del orden democrático.
“La comunidad internacional tiene que saber que Evo Morales está en un ánimo desestabilizador”, afirmó el funcionario, quien además confirmó que el Ejecutivo expondrá este miércoles la situación boliviana ante la Asamblea de la OEA y pedirá el envío de una misión internacional para evaluar el escenario de conflictividad.
Según Aramayo, las protestas incluyen acciones violentas y pedidos de renuncia contra el presidente Rodrigo Paz, algo que el Gobierno considera inadmisible.
“No se puede negociar el crimen ni la sedición”, remarcó el canciller al diferenciar las manifestaciones sociales legítimas de los episodios de vandalismo registrados en La Paz.
El funcionario también señaló que más de una decena de países y organismos internacionales manifestaron su respaldo institucional al Gobierno boliviano frente a la crisis política y social.
En paralelo, la expresidenta Jeanine Áñez cuestionó los hechos de violencia ocurridos durante las movilizaciones y rechazó los ataques contra comercios, instituciones y vecinos. “Nada justifica generar terror ni destruir el trabajo de las familias”, expresó.
La Unión Europea también se pronunció sobre la situación. A través de un comunicado conjunto con las embajadas de Alemania, España, Francia, Italia y Suecia, llamó a preservar la calma, respetar el orden constitucional y garantizar que las protestas se desarrollen de manera pacífica.
Mientras tanto, las manifestaciones continuaron este martes en la ciudad de El Alto y avanzaron hacia La Paz. Participaron sindicatos del transporte, organizaciones vecinales y docentes rurales, que reclamaron la renuncia de Paz y protestaron por el aumento del costo de vida, la escasez de combustible y la falta de dólares.