La causa judicial contra Nicolás Anzulovich, exministro de Desarrollo Social del gobierno de Alberto Rodríguez Saá, acumula una nueva postergación. Por tercera vez consecutiva, la audiencia de formulación de cargos en su contra no pudo concretarse. La maniobra de la defensa de Anzulovich genera una demora para evitar quedar imputado.
El juez Marcos Flores Leyes suspendió la audiencia y resolvió girar las actuaciones al procurador general de la Provincia, Sebastián Cadelago Filippi, para que determine cuál de dos dictámenes emitidos por la fiscal Virginia Palacio debe considerarse válido.
La decisión judicial tiene un antecedente directo en una presentación de último momento. Cerca de las 23 del martes, el abogado defensor de Anzulovich, Cristóbal Ibáñez, planteó la nulidad de un escrito firmado por Palacio, en el que la fiscal sostenía que el fiscal Francisco Assad debía continuar interviniendo en el proceso judicial contra el exfuncionario.
Durante la audiencia, Ibáñez argumentó la supuesta nulidad de esa presentación, mientras que los representantes de Fiscalía defendieron la validez del dictamen y sostuvieron que el planteo no constituía motivo suficiente para suspender la audiencia de imputación. Sin embargo, el juez hizo lugar a la presentación de la defensa e interrumpió el proceso.
La resolución generó fuertes cuestionamientos. Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que «esa decisión no está prevista en el Código» y que «el juez debería haber rechazado por improcedente todo el planteo y continuar con la audiencia».
El origen de la investigación La causa tiene su origen en la viralización de una fotografía que mostraba a Anzulovich exhibiendo una moto KTM arriba de una camioneta Ford Maverick en la puerta de una concesionaria de San Francisco, Córdoba. Lo que siguió fue peor: se conoció la flota de SUV y camionetas que integraban su colección y una lujosa vivienda en el exclusivo barrio privado «Refugio en el Lago» de La Florida, bienes difícilmente explicables con su sueldo de ministro.
El pedido de formulación de cargos fue presentado por la Fiscalía de Instrucción N° 1 ante el Juzgado de Garantía N° 3, y representa el paso procesal mediante el cual el fiscal comunica formalmente al imputado el hecho que se le atribuye, su encuadre legal y los elementos de prueba iniciales. A partir de esa instancia, la imputación deja de ser una hipótesis investigativa y adquiere formalidad judicial. Sin embargo, esa formalidad sigue sin concretarse.