El retorno del atletismo a los Juegos Intercolegiales Deportivos dejó una historia de esfuerzo que conmovió a todos. Alejandro Quiroga, oriundo del paraje El Rincón y estudiante de una escuela ubicada en las sierras cercanas a San Francisco del Monte de Oro, debió cruzar cuatro veces un río para poder viajar a Quines y finalmente cumplió una perfomance brillante en lanzamiento de bala.
El joven de 16 años y alumno de 5° año de la Escuela N° 298 “Ministro Eduardo Daract”, registró en su categoría una marca contundente: 11,05 metros. Su disparo superó por más de tres metros a quien ocupó el segundo lugar y, lógicamente, lo clasificó a la instancia provincial.

Sin embargo, la victoria de Alejandro comenzó a gestarse el día anterior a la competencia. Junto a su profesor de Educación Física, Maximiliano Sosa, recorrió cerca de 18 kilómetros y, bici al hombro, debió cruzar cuatro veces el río Socoscora, para llegar desde su paraje hasta San Francisco del Monte de Oro, donde aguardó el viaje a Quines al día siguiente.
El esfuerzo es parte de su rutina diaria. “A caballo tardo media hora, y caminando cerca de una hora. Es casi todo loma”, contó el joven al describir el trayecto, tipo sendero, que realiza para asistir todas las semanas a la escuela.
Motivado por su profesor, comenzó a prepararse hace algunos meses con el objetivo de participar en los Intercolegiales. “Me gusta y me sentí cómodo en toda la competencia”, expresó sobre la disciplina en la que logró destacarse.

Al momento de dedicar su triunfo, Alejandro no dudó y se lo regaló “muy especialmente para mi mamá, Valeria Quiroga, y para mis hermanos Lautaro, Walter y Antonella”.
De cara a la instancia provincial, el desafío continúa. Su profesor destacó la necesidad de conseguir una bala reglamentaria de 3 kilos para mejorar los entrenamientos. Hasta ahora, Alejandro practicó con un elemento similar, pero no oficial. Aun así, logró una marca que lo llevó a lo más alto del podio y protagonizó una de las historias más emotivas en el retorno del atletismo a los Juegos Intercolegiales.