El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia elevó a 287 la cantidad de personas fallecidas, según el último reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). El organismo contabilizó además 3.975 heridos, 378 desaparecidos y más de 102.000 afectados en 15 departamentos y 437 municipios.
Ante la magnitud de la emergencia, el presidente Abelardo de la Espriella propuso un programa especial de asistencia para Chocó, el departamento donde se ubicó el epicentro y uno de los más pobres del país.
“Quiero proponer un ‘Plan Marshall’ para el Chocó”, afirmó el mandatario durante su llegada a Quibdó, donde planteó una estrategia de recuperación para una región históricamente postergada.
Mientras continúan las tareas de rescate, las autoridades reconocieron que las posibilidades de hallar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas, aunque aseguraron que los equipos seguirán trabajando junto a grupos internacionales especializados.
La emergencia también generó una respuesta financiera internacional. El Banco Mundial anunció un desembolso de US$200 millones para asistir a las zonas afectadas y colaborar con la recuperación. Los fondos estarán destinados a atender las necesidades inmediatas y avanzar en la reconstrucción.
Uno de los sectores más golpeados es el educativo. Según la UNGRD, 2.198 establecimientos escolares sufrieron daños. En Chocó fueron afectados 796 centros, mientras que en Caldas se registraron más de 400.
En Calima El Darién y Yumbo, en el Valle del Cauca, seis estudiantes murieron por el derrumbe de infraestructura educativa. En Cali, donde se reportaron 214 establecimientos afectados, las autoridades prevén implementar clases virtuales desde el 18 de agosto y avanzar gradualmente hacia el regreso presencial.
Desde Naciones Unidas advirtieron además sobre las dificultades para asistir a las comunidades rurales, especialmente en Chocó, donde las limitadas vías de comunicación complican el despliegue de ayuda. El Programa Mundial de Alimentos señaló que buena parte de los damnificados pertenece a sectores de bajos recursos y con menor capacidad para afrontar una emergencia de esta magnitud.
