A un mes y medio del incendio que quemó dos viviendas del barrio Eva Perón de Villa Mercedes la causa del fuego salió a la luz o, más bien, fue confirmada por los investigadores. No fue intencional, producto de un grupo de vecinos que se dejaron llevar por el cólera y quemaron las casas de un par de «dealers». El informe de los bomberos de la Policía ratificó lo que otras pruebas ya le indicaban a la fiscal instructora 5, Gisela Milstein, es decir, que las llamas nacieron en el dormitorio de uno de los inmuebles, puntualmente en la zona donde había una estufa.
Ahora que la justicia concluyó que no hay delito que investigar, sino que todo fue ocasionado por una eventualidad sin culpables, la causa será archivada.
Las viviendas, ubicadas en la manzana 1554 y sobre calle Profesor Hamman, se incendiaron el lunes 7 de julio, un día después de que un grupo de policías se llevara detenidos de ahí a un padre y a su hijo. Los hombres, ambos de apellido Fernández, estaban sospechados de vender drogas. La gran coincidencia entre los arrestos y la tragedia hizo que, al tiempo que aún no eran sofocadas las llamas, circulara el fuerte rumor de que todo se debió a un grupo de vecinos furiosos, que decidieron asegurarse de que esos «narcos» no regresaran nunca más al barrio.
Pero esa versión fue rápidamente descartada por las declaraciones de varios testigos y también por aquello que pudieron constatar los bomberos voluntarios de «El Fortín» y los de la Policía de la Provincia en el lugar siniestrado.
El incendio sucedió cerca de las 16:30. Una joven de 18 años fue quien dio aviso, gracias a que otras personas le indicaron que la vivienda lindante era arrasada por las llamas, comunicó Relaciones Policiales. Cuando las tres dotaciones de «El Fortín» arribaron comenzaron urgentemente las tareas de extinción. No hacía falta retirar a nadie de los inmuebles porque ya todos habían salido por su cuenta.
Los policías de la Comisaría 40° identificaron a los dueños del domicilio y corroboraron que el interior del sitio estaba dividido. En la parte de enfrente residían los propietarios y detrás, una familia que les alquilaba allí. Un rescatista de Defensa Civil explicó al momento que, a su modo de ver, el fuego nació en una de las casas y, quizás por el viento y el mismo movimiento incontrolable de las flamas, se trasladó al sitio contiguo.
Los efectivos también recolectaron los testimonios de otras personas. Entre las numerosas declaraciones que constan está la de una mujer, que reside a unas seis cuadras del lugar quemado. Ella comentó, en su momento, que «cree» que alguien prendió fuego por venganza a dos vendedores de drogas que vivían en esa morada. Esos presuntos «dealers» eran el hombre de 44 años y su hijo, de 24, detenidos el día anterior y que ese mismo lunes fueron imputados y enviados preventivamente al penal por comercializar cocaína y marihuana valuadas en casi 4 millones de pesos.
