L a Toma atraviesa desde hace cinco días una situación crítica: amplios sectores de la localidad continúan sin agua potable debido a un problema en el sistema municipal que, pese a los trabajos de los equipos locales, aún no logra ser identificado ni reparado. Frente al panorama sanitario y social, el Gobierno provincial confirmó que desplegará un operativo de emergencia con camiones cisterna y entrega de bidones para abastecer a las familias perjudicadas.
Un problema que se agrava día a día
Según explicó el diputado provincial electo Maximiliano Valdeón, el origen del conflicto se remonta a la rotura de un caño madre que alimenta a la planta potabilizadora de La Toma. Si bien la cañería fue “emparchada” provisoriamente a la espera del repuesto definitivo, aquel episodio desencadenó una falla mayor que el Municipio todavía no consigue localizar.
“Desde hace cinco días se detecta un inconveniente que deja sin abastecimiento a la localidad. Hay barrios que directamente estuvieron tres días completos sin agua y otros que hoy, de manera parcial, reciben apenas un 70 u 80% del caudal. El resto, entre un 20 y un 30%, continúa sin servicio”, detalló Valdeón.
La situación es especialmente crítica para las familias que no cuentan con tanque domiciliario: “No tienen agua para cocinar, higienizarse ni sostener condiciones mínimas de salubridad”, remarcó.
La búsqueda a ciegas del Municipio
La gestión municipal —que desde la licencia de Ernesto “Pipi” Alí quedó a cargo de Mayka Garoglio— trabaja desde el inicio del conflicto intentando detectar la causa del corte general. Según Valdeón, los empleados recorren llaves, ramales y sectores de la red en forma manual, “sondeando” tramo por tramo en busca de la falla.
Aun así, el suministro sigue siendo irregular y la normalización, incierta.
Ocho años sin mantenimiento
Para el diputado electo, el colapso actual es consecuencia directa de una larga falta de inversión en infraestructura básica: “La planta potabilizadora hace años que no recibe mantenimiento. Los áridos que filtran y purifican el agua necesitan renovarse anualmente, y llevan muchísimo tiempo sin reemplazo. Cuando estos filtros dejan de funcionar, dejan de hacer potable el agua. Imaginate la calidad del agua que está recibiendo La Toma”.
Valdeón aclaró que la provisión desde San Luis Agua es normal y que el problema no radica en la cuenca ni en el acueducto provincial: “El agua llega bien hasta la planta potabilizadora. La falla está entre la planta y la red de distribución que alimenta a los vecinos”.
Operativo provincial de emergencia
Ante la imposibilidad del Municipio de resolver el problema y con cientos de familias sin acceso a un servicio esencial, el Gobierno provincial activó un protocolo de asistencia. Camiones hidrantes y entrega de bidones serán enviados a los barrios más afectados mientras continúan las tareas para identificar la falla y recuperar el suministro.
La Toma enfrenta así uno de los episodios más graves de desabastecimiento en los últimos años, en un contexto donde la infraestructura hídrica municipal muestra un deterioro prolongado y sostenido.







