La Selección Argentina jugará amistosos frente a Venezuela y Puerto Rico, y entre los nombres de Lionel Scaloni sorprendió el llamado de Lautaro Rivero.
El defensor tiene un gran presente en River y un pasado de esfuerzo, trabajo y superación.
El zaguero zurdo, por el que el «Millonario» ejecutó la cláusula de regreso meses atrás para jugar el Mundial de Clubes, tuvo una infancia dura, que lo llevó a vender alfajores en la vía pública hasta pocos años antes de debutar en Primera para poder llevar dinero a su casa.
Criado junto a sus cinco hermanos, sus inicios en el fútbol fueron en el club Los Halcones, a pocas cuadras de su casa en su Moreno natal.
Jugaba en los potreros del barrio junto a sus amigos. Tuvo un paso por Villa Luro Norte y La Victoria, antes de llegar a River con 14 años. «Somos muy humildes y sacrificados; lo primero que quiero es que mi familia esté mejor y pueda tener todo lo que se merecen. Quiero verla bien a mi mamá, a mi papá y mis hermanos. Gracias a ellos estoy acá, luchando día a día. Tuve muchas cosas difíciles que superar y por ellos estoy a pleno», declaró en una entrevista con la web oficial de River en 2022.
Empezó como volante por izquierda, pero su buen porte y su perfil (zurdo de 1,85m) lo retrasaron hasta el centro de la defensa.
Fue capitán en muchas de las categorías inferiores. En 2021 lo promovieron a Reserva, donde comenzó un período de adaptación alternando con participaciones en 4ª. A fines de 2023, cuando estaba a punto de quedar libre, firmó su primer contrato profesional.
En 2024, asentado en la defensa en 3ª, Martín Demichelis lo incluyó en la lista de buena fe para la Copa Libertadores. Tapado por otros defensores, decidió partir a Central Córdoba en busca de oportunidades.
Rivero debutó el 2 de junio del año pasado, en la derrota 4-2 ante Talleres, cuando el colombiano Lucas González Vélez aún era el entrenador. Fue titular en casi todos los partidos, pero cuando llegó Omar De Felippe quedó afuera de la convocatoria en varios partidos, entre ellos la final de la Copa Argentina ante Estudiantes.
La partida de Sebastián Valdez a Independiente y de Jonathan Rak a Barracas Central le abrió la puerta al joven de Moreno, que se fue el ladero de Lucas Abascia, uno de los pocos supervivientes del plantel campeón.
En este 2025 se destacó como uno de los mejores centrales del fútbol argentino, con actuaciones sensacionales como la del Maracaná ante Flamengo, donde fue una de las figuras del equipo en la histórica victoria de Central Córdoba por 2 a 1.
Se fue del “Ferroviario” con 30 partidos, en los que anotó dos goles (Barracas Central y Belgrano) y dio una asistencia. Jugó los 90 minutos en los seis juegos del conjunto santiagueño en la Copa Libertadores.
Rivero ahora es una fija en la defensa de River. El jueves se lució frente a Racing por la Copa Argentina y anuló al siempre peligroso Adrián “Maravilla” Martínez.
Aquel muchacho que hace pocos años atrás vendía alfajores en los semáforos, en los próximos días compartirá plantel con Lionel Messi y el resto de los campeones del mundo en la Selección, en la fecha FIFA que llevará a Argentina a jugar en Estados Unidos, ante Venezuela el 10 de octubre en Miami; y frente a Puerto Rico, el 13 de octubre en Chicago.







