La muerte del excepcional pianista Sergio Muriel causó dolor en toda la comunidad artística sanluiseña. Tenía 82 años y estaba internado en una clínica privada de la ciudad de Villa Mercedes. Horas antes de su fallecimiento, el Senado de la Nación lo había reconocido como personalidad destacada de la cultura argentina
“El profesor Sergio Muriel es, desde hace décadas, una de las presencias más queridas y respetadas del ambiente musical de San Luis. Pianista de sensibilidad profunda y docente de vocación genuina, ha acompañado el crecimiento artístico de generaciones de estudiantes, siempre desde la paciencia, la escucha y esa calidez tan propia que lo distingue”, señaló la senadora Ivanna Arrascaeta
La legisladora sanluiseña, impulsora del reconocimiento expresó: “Quienes han tenido el privilegio de aprender junto a él destacan no solo su talento como intérprete, sino también su capacidad para transmitir amor por la música, inspirando confianza, creatividad y disciplina. Sergio no enseña únicamente a tocar el piano: enseña a sentir, a comprender, a permitir que la música sea un espacio de libertad y expresión”.
“Su recorrido en escenarios, salas de concierto y proyectos educativos ha dejado una huella inmensa en la vida cultural de la provincia. Pero, sobre todo, Sergio Muriel ha sabido construir un legado humano: el de un maestro que abraza, que guía y que celebra cada logro con la misma emoción que si fuera propio. San Luis encuentra en él a un verdadero referente artístico y a un ser humano excepcional”, agregó.
Muriel, maestro y amigo de todos
Muriel nació en Buenos Aires y creció en Villa Mercedes. Su madre era puntana y su padre sanjuanino. Ellos le regalaron un piano de cola, sobre el cual de pequeño “inventaba obras” hasta que su madre le enseñó que eso se llama improvisar.
Desde los cinco años Muriel abrazó la música. Empezó Abogacía y Educación Física pero abandonó. Del 70′ hasta el 90′ aproximadamente, tocó en Euroa. Tenía la elegante precisión técnica de un músico clásico, aunque prefería enseñar de una forma diferente a la de los conservatorios. Exploró el tango, milonga, folclore, salsa, música brasilera, rock & pop. Sin embargo, el jazz lo cautivó, sobre todo por la búsqueda de la libertad.
Su pasión por la música lo llevó a vivir en distintos países como Egipto, España, Alemania y Noruega, entre otros. Su estilo musical combina la identidad de sus raíces con un permanente aprendizaje existencial. Compartió su talento y conocimiento con una gran cantidad de artistas de la provincia, que lo consideran un “estandarte de la cultura sanluiseña”.
El último homenaje
El pasado 23 de agosto unos 60 artistas locales brindaron un gran espectáculo homenaje a Sergio Muriel denominado “La Gran Jam” El show fue en la sala ‘Berta Vidal de Battini’ del Centro Cultural Puente Blanco. Participaron artistas de diferentes géneros, amigos y músicos que han tocado con él.







