La última semana de noviembre llegó acompañada de calores intensos en gran parte de la provincia y el país. Y Obras Sanitarias Mercedes, el organismo que se encarga de brindar los servicios de agua potable y cloacas en Villa Mercedes, tomó cartas en el asunto para cuidar los recursos y garantizar que la provisión no se resienta.
Por eso, la empresa pública, que depende directamente del Municipio, emitió la primera “alerta roja” del año y pidió extremar los recaudos y evitar los derroches en todos los rincones de la ciudad.
La medida entró en vigencia desde ayer, lunes, y estará activa hasta el jueves 27. Aunque los diferentes servicios meteorológicos tienen pequeñas variaciones, los pronósticos indican que las temperaturas durante esos días alcanzarán máximas que rondan entre los 35 y los 38 grados.
Según explicaron fuentes de la entidad, la Organización Mundial de la Salud recomienda que las personas deben consumir un promedio de hasta 120 litros diarios para realizar todas sus actividades cotidianas: incluyendo alimentación, higiene y saneamiento. Sin embargo, las mediciones locales advierten que, en épocas de calor, la cifra asciende hasta casi el triple en Villa Mercedes: se insumen unos 300 litros por habitante cada día.
Por eso, el organismo municipal utiliza las “alertas rojas” como herramienta para establecer la prohibición de algunas prácticas que conllevan un desperdicio del líquido que ya ha pasado por un proceso de potabilización antes de llegar a cada hogar.
Las actividades que no pueden realizarse hasta el jueves son el llenado de piletas con agua de la red, el lavado de autos, el regado de calles y veredas y cualquier otra acción que signifique un derroche en la vía pública.
Para controlar cuentan con un Cuerpo de Inspectores que recorre las calles o acude a las denuncias. Si detectan algún uso indebido, labran un acta que luego elevan al Tribunal Municipal de Faltas, que es quien se encarga de establecer el valor de una multa económica.
Obras Sanitarias tiene en funcionamiento dos plantas potabilizadoras que generan la gran mayoría del agua que se consume en la ciudad: más del 80% proviene de la que está ubicada en el Dique Vulpiani y el resto de La Ribera. Además, tienen un sistema de perforaciones ubicadas en diferentes complejos habitacionales que aumentan el caudal en zonas críticas y que alimentan a tanques barriales que sirven de reserva.
Con toda esa infraestructura, la localidad produce más de veinte millones de litros diarias que se distribuyen por todos los sectores del ejido urbano. Desde la empresa, aseguraron que cuentan con todo su sistema de provisión funcionando al 100% de su capacidad.







