La propuesta nació a partir de una inquietud cotidiana: conocer qué actividades realizan los chicos fuera del horario escolar, cuánto tiempo dedican a las pantallas, al deporte, a la lectura o al juego, y qué hábitos predominan en la vida diaria.
Para obtener respuestas, los estudiantes diseñaron una investigación basada en encuestas y recolección de datos que luego analizaron estadísticamente. El objetivo fue construir un diagnóstico sobre las formas de recreación y uso del tiempo libre en la infancia local, generando información que pueda servir para reflexionar sobre la importancia de los hábitos saludables y el desarrollo integral de niños y adolescentes.

El proyecto forma parte de los más de 500 trabajos que participan este año de la Feria de Ciencias en San Luis, una propuesta educativa que busca fortalecer el aprendizaje a través de la investigación, el pensamiento crítico y el trabajo colaborativo entre estudiantes y docentes.
Las instancias regionales continuarán durante las próximas semanas en distintos puntos de la provincia, donde las escuelas presentarán investigaciones vinculadas con la ciencia, el ambiente, la historia, la tecnología y las problemáticas sociales de cada comunidad.
La experiencia de Naschel demuestra cómo una pregunta nacida de la vida cotidiana puede transformarse en un proyecto científico con impacto educativo y social, invitando a observar la realidad con una mirada crítica y fundamentada.







