Según informaron desde Obras Sanitarias Mercedes (OSM), las cuadrillas descubrieron el faltante cuando regresaron al lugar para retomar las tareas. Los caños sustraídos, de plomo, formaban parte de conexiones domiciliarias y medían aproximadamente 80 centímetros cada uno.
Para concretar el robo, quienes ingresaron al lugar debieron bajar a una zanja de casi dos metros de profundidad y utilizar herramientas para cortar el material.
El primero en advertir la situación fue un vecino del sector, quien durante la madrugada notó problemas en la presión del agua. Al salir a verificar qué sucedía, encontró pérdidas provocadas por el daño en las conexiones.
Desde OSM señalaron que el episodio generó complicaciones en el servicio para las familias de la zona y también retrasos en la obra, ya que fue necesario desagotar el sector, reparar las cañerías dañadas y recién después continuar con el recambio cloacal.
Además, remarcaron que se trata de un hecho sin precedentes para las cuadrillas que trabajan en este tipo de obras. “Es la primera vez que vemos algo así”, expresaron.
La administración de Obras Sanitarias Mercedes realizó la denuncia correspondiente ante la Policía de la Provincia.

