La tragedia de Villa Devoto, donde murieron cinco integrantes de una familia intoxicados por monóxido de carbono, y el fallecimiento de una mujer y su nieta de 10 años en Cosquín, por la misma causa, determinan que hay que poner el foco en la prevención. Por ello, el director provincial de Epidemiología y Bioestadística, Edgar Ribba, ofreció algunas recomendaciones este lunes, en conferencia de prensa. Dos de los más importantes son ventilar los ambientes y hacer mantenimiento periódico de los artefactos para calefaccionar el hogar.
Ésta es una época de alta demanda de calefacción en los domicilios. “El monóxido de carbono es un gas que se produce por la combustión incompleta o la mala combustión de algunos elementos combustibles, gases, leña, carbón. Siempre hay que mantener ventilados los ambientes, las ventanas deben estar abiertas por lo menos cinco centímetros, para que circule este gas y no produzca intoxicación”, explicó Ribba.
Este gas es muy peligroso porque tiene algunas características especiales: no tiene olor, no tiene color y no produce irritación de las vías respiratorias. “Si estamos intoxicados nos va a producir cansancio, dolor de cabeza, náuseas, vómitos y pérdida de conocimiento, porque compite con el oxígeno en la sangre y afecta órganos blancos, como el cerebro o el corazón”, dijo.
Hasta la fecha, ha habido 42 personas intoxicadas por el monóxido de carbono, según los registros del sistema de salud provincial. De ese total, 28 son adultos y 14, niños. “El factor común de la intoxicación ha sido el ambiente cerrado, no ventilado. Algunos han sido pacientes ambulatorios, y otros, han necesitado internación”, refirió.
Si hay artefactos (cocinas, estufas, termotanques) que tienen una llama amarilla o anaranjada es indicativo de que están produciendo monóxido de carbono. Lo recomendable es que estos artefactos para calefaccionar tengan un mantenimiento periódico, sobre todo antes de comenzar el invierno, y que lo realice un profesional matriculado.
“En aquellas casas en las que no es posible la calefacción por gas natural o gas envasado y utilizan braseros, lo conveniente es que éstos se prendan afuera y una vez que no tiran humo, entrarlos. Y no hay que dormir con estos braseros dentro del domicilio”, refirió Ribba.
Respecto a cómo proceder frente a un caso de intoxicación, Ribba explicó: “Lo primero es abrir toda la vivienda para la ventilación, sacar al paciente afuera, para que tome aire fresco, y llamar a un centro de salud, al sistema de emergencia, para que sea atendido, ya sea ambulatoriamente o sea internado, si el caso es más grave”.
Además, Ribba hizo referencia al panorama provincial en cuanto a las enfermedades respiratorias, tales como bronquiolitis, neumonía y enfermedades tipo influenza. “A la semana epidemiológica 25, que fue la semana pasada, teníamos 9.300 casos en lo que va del año, a diferencia de 2024, que hubo 12.000 casos, y 13.000 en 2023. Es decir, que tenemos menos casos notificados de enfermedades respiratorias. Este año han disminuido los casos de bronquiolitis y de enfermedades tipo influenza y han aumentado los casos de neumonía con respecto a los dos años anteriores”, detalló.
El médico dijo que la vacunación es una importante medida preventiva, sobre todo para las personas que están incluidas en los grupos de riesgo. Las vacunas están disponibles en todos los centros de salud de la provincia y en algunos vacunatorios privados. “Están las del calendario nacional, más la del dengue, que ha sido una compra provincial. En lo que hace a respiratorio, la Neumococo 13, Neumo 20, las antigripales, Virus Sincicial Respiratorio. Y después todas las de calendario que son Sarampión, Rubéola, BCG, Hepatitis B, Hepatitis A, Meningococo”, enumeró.
Para todas las personas mayor de 65 años, lo recomendable es aplicarse la vacuna antigripal y también la de neumococo.







