Con apenas 15 años, Rocío González, oriunda de Villa Mercedes, muestra una madurez deportiva que sorprende. Su vínculo con las artes marciales comenzó a los 10 años, cuando el taekwondo no terminaba de convencerla. Ese primer paso la llevó luego hacia el kickboxing, una disciplina que descubrió viendo combates en televisión y que rápidamente se transformó en su camino. Hoy ya se destaca como campeona.
Su recorrido incluye 13 peleas ganadas, 2 perdidas y un empate, cifras que la posicionan como una deportista semiprofesional.
Ella atribuye gran parte de su crecimiento al acompañamiento y la guía de su profesor Johan Espinosa.
El 15 de noviembre, en un evento organizado por el club The Panters, en Concarán, González protagonizó un combate que exigía carácter: título en juego y una rival con experiencia. Sin embargo, fue ella quien sorprendió al público tras lograr un nocaut en el tercer round y quedarse con el cinturón de la categoría 62 kg.
Tras la pelea, definió su vivencia como una emoción difícil de explicar, un sueño que veía lejano y que hoy forma parte de su presente. Su rutina semanal refleja el compromiso que sostiene este progreso: una hora de entrenamiento diaria, jornadas más intensas los sábados y una preparación especial cuando se acerca una pelea importante.
Señala que el mayor desafío es mantener el peso de competencia, especialmente a su edad, donde la alimentación requiere un esfuerzo adicional.
La trayectoria de Rocío González continúa en ascenso, construida sobre disciplina, constancia y un entusiasmo que proyecta un futuro prometedor en el deporte.









