La NBA se pareció a un ring de boxeo. José Alvarado, base de New Orleans Pelicans, fue suspendido por dos partidos, mientras que Mark Williams, pívot de Phoenix Suns, recibió una sanción de un juego tras intercambiar golpes de puño durante el tercer cuarto.
Alvarado y Williams intercambiaron golpes de puños y fueron suspendidos por la NBA.

Williams, de 2,15 metros, y Alvarado, de 1,83, se trenzaron en primera instancia y luego se lanzaron trompadas en una acción propia de boxeo. Ambos jugadores conectaron derechazos antes de ser separados y expulsados.
Phoenix se quedó con la victoria por 123-114 y le ganó los dos partidos consecutivos a los Pelicans, para quedar con un récord de 18-13 y situarse en la séptima colocación de la Conferencia Oste.
Tras el partido, ninguno de los basquetbolistas brindó declaraciones, mientas que el entrenador de Phoenix, Jordan Ott, le atribuyó la pelea a la competitividad y al cansancio.







