La Scaloneta enamora, incluso cuando no puede ganar

La Selección Argentina, a un año del Mundial, suma atributos y disimula falencias, bajas y dificultades que plantean los rivales. Lionel Scaloni le respondió a Todo Un País en conferencia de prensa.
12 de junio de 2025

Por Alejandro Magdaleno

A un año del próximo Mundial, la Selección Argentina saca credenciales desde todos los escenarios. Gana, gusta y golea sin Messi (como en el 4-1 a Brasil en la doble fecha FIFA anterior). Gana sin referentes en cancha como Nicolás Otamendi, Enzo Fernández, Leandro Paredes y Lautaro Martínez; y hasta con Leo Messi entrando recién a los 11’ del complemento (como en el 1-0 a Chile de la semana pasada).

Y no pierde aún cuando el rival le pone las cosas difíciles, e incluso cuando el adversario es superior. Y no pierde cuando el líder y capitán decide salir con el equipo abajo 1-0 y apenas 13 minutos por delante (sucedió el martes en el 1-1 ante Colombia, con gol de empate de Thiago Almada a los 35’ ST, apenas dos minutos después de la salida del 10).

“En principio no iba a salir, pero cuando el ve que estamos haciendo los cambios, me dice que mejor que salga y lo saqué, sino no salía, ya saben como funciona y qué es lo que pienso. Hemos cambiado al final el jugador que iba a salir”, dijo el DT Lionel Scaloni en conferencia de prensa pos partido, ante la consulta de Todo Un País.

El equipo, eso es la Selección Argentina, un equipo, se sobrepone siempre. Siguió Scaloni respondiendo a Todo Un País, ahora sobre la complejidad del partido: “Lo mejor del equipo es el querer siempre intentar, yo creo que eso es valorable, intentar siempre, intentar, intentar; más allá que el rival te ponga dificultad, seguir intentando recuperar la pelota rápido, las ganas en las pelotas divididas y no dar ninguna por perdida. Desde ese punto de vista es para estar muy, muy satisfecho, porque es algo que en el fútbol hoy es muy importante, y si los rivales nos van a proponer partidos así, nosotros tenemos que estar atentos y afrontarlo. Hoy el equipo dijo presente y está bueno”.

Scaloni siguió en la respuesta a Todo Un País y a Radio Dimensión, sobre si fue el partido fue el más complejo de su ciclo: “Hubo partidos difíciles, Ecuador recuerdo acá también que ganamos 1-0 con gol de Leo de tiro libre. Las Eliminatorias son jodidas, son complicadas, se dieron cuenta que cuando uno habla no es que se ponga el casette, es verdad, son difíciles y hemos sacado una buena cantidad de puntos que es para estar satisfechos de verdad”, cerró Scaloni.

Hay un ADN basada en la competitividad en su máxima expresión que pone a los campeones del mundo con un sentido del amateurismo para resaltar. Siempre quieren más, aún cuando el rival es mejor por muchos pasajes y en varias facetas del juego: Colombia presionó con mayor agresividad, estuvo mejor y más fino en cada pase -sobre todo en el primer tiempo- y puso a sus jugadores reiteradamente con ventaja, delante de la línea de la pelota.

La gestión del cuerpo técnico que lidera Scaloni no tiene grises en el manejo de vestuario ni en lo técnicotáctico-estratégico: no duda en romper las líneas y pararse con tres defensores, sacando a Rodrigo De Paul (que juega casi siempre todo el tiempo) y a Nahuel Molina, y metiendo picante arriba con Nicolás González y Giuliano Simeone.

Ni le tiembla el pulso para ubicar al defensor villamercedino Leonardo Balerdi en el instante final, sacar a la figura Almada y cerrar el empate en casa, tras tener un jugador menos los últimos 30 minutos. Nunca antes un seleccionado argentino ganó un Mundial y dos Copa América al hilo, más una Finalisima.

Tampoco nunca antes un seleccionado criollo enamoró tanto y durante tanto tiempo ininterrumpido a la gente. Nunca antes el país, todo el país, desesperó por estar en una cancha y ver y acompañar a un equipo nacional. Esta es una Selección de época. Una Selección que enamora.

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