El papa León XIV afirmó en su primera misa como líder de la Iglesia que «se necesita una labor misionera donde es difícil predicar el testimonio». La celebración fue este viernes en la Capilla Sixtina ante los cardenales.

«Incluso hoy, existen muchos entornos donde la fe cristiana se considera absurda, reservada para los débiles y poco inteligentes. Entornos donde se prefieren otras seguridades, como la tecnología, el dinero, el éxito, el poder o el placer», reflexionó en la homilía.
Roberto Prevost, ungido ayer como Papa León XIV, habló de los contextos que atraviesa el cristianismo: “No es fácil predicar el Evangelio y dar testimonio de su verdad, donde los creyentes son burlados, combatidos, despreciados o, en el mejor de los casos, tolerados y compadecidos».
Durante su prolongado discurso, León explicó que «la falta de fe está acompañada de falta de sentido en la vida».

Observó además que «hay muchos ambientes en los que Jesús, aunque apreciado como hombre, es reducido a una especie de líder carismático o superhombre». Reconociendo que esto sucede «no sólo entre los no creyentes sino también entre muchos cristianos bautizados», el papa estadounidense advirtió que, como tales, «terminan viviendo, a este nivel, en un estado de ateísmo práctico».
Luego hizo referencia a su antecesor. «Este es el mundo que se nos ha confiado, un mundo en el que, como tantas veces nos enseñó el Papa Francisco, estamos llamados a dar testimonio de nuestra fe gozosa en Cristo Salvador», dijo.

El domingo a las 12, León XIV rezará la oración del Regina Coeli desde la Basílica de San Pedro. Y el lunes a las 10, se reunirá con los medios acreditados ante la Oficina de Prensa de la Santa Sede. El Vaticano publicó su calendario.










