Messi y Scaloni, divididos por la raya de cal, unidos por la misma naturaleza

El abrazo del final del partido entre el 10 y el DT, y las palabras que le dijo el capitán al entrenador, revelan las cosas buenas que les pasan a los buenos.
17 de julio de 2026
La felicidad no tiene fin, cuando la paciencia y la perseverancia son la bandera

L a historia de esta Selección Argentina se escribe de adentro hacia afuera, y viceversa. Los trazos finos los da Leonel Messi y los gruesos los aporta Leonel Scaloni.

Desde aquella vez que «Chiqui» Tapia le propuso al exfutbolista e ignoto entrenador tomar las riendas momentáneas del seleccionado, al llamado que Scaloni y Pablo Aimar (ayudante de campo) le hicieron al 10, para decirle que iban a agarrar el equipo. «Ustedes están locos», les respondió Messi, sonrisa mediante.

La tarde del miércoles en Atlanta completó otra jornada maravillosa entre ambos,.luego del apoteótico 2-1 a Inglaterra, en semifinales del Mundial. «Estamos acá porque lo merecemos. Somos historia pura, la con… de su madre», le soltó Messi a Scaloni, al oído.

El abrazo del alma y las palma das en la espalda certificaron un momento histórico. Otro más en el camino de ambos, juntos y a la par. Scaloni siempre se encargó de decir que el único que se ganó el derecho a decidir qué hacer, cuándo hacerlo y cómo hacerlo es el 10. El DT arropó a la «Pulga», dentro y fuera del césped, como ningún otro adiestrador.

Cuando pensamos que habíamos visto todo el esplendor de Messi en Qatar, el repertorio del Mago de Rosario es inagotable. Brilla en Estados Unidos y con su varita lleva a sus compañeros a la final de otra Copa.

Se transformará en el segundo futbolista de la historia en jugar tres finales de Mundiales (junto al brasileño Cafú), y podría ser el primero que lo haga partiendo en el juego decisivo entre los 11.

Scaloni, mientras tanto, se corre de sus acertadas decisiones en el planteo y en los nombres propios elegidos ante Inglaterra, y en las oportunas variantes, y le da todo el mérito a los futbolistas liderados por Messi. Desdramatiza a este juego puesto en el alto rendimiento, potencia a los de pantalones cortos y generó que en el país entero se festeje ya desde 16avos de final, tras sacar al bravo Cabo Verde.

Pensar en gente celebrando tras un cruce lejano a la final, y ante un rial debutante en Mundiales, era proyectado al nunca jamás. Está pasando. Hay una satisfacción por la entrega, por las formas y por la manera de jugar de este seleccionado, que trasciende al momento del éxito. El mensaje del entrenador se instaló en la gente que camina las calles del país.

Sabemos que hay un mañana para seguir, con las mismas ganas e intensidad, más allá de ganar o perder. La historia está en las maneras de construir un triunfo, en la búsqueda. Scaloni y Messi, cada uno en lo suyo y como líderes de los suyos (cuerpo técnico y futbolistas), construyen con pilares sólidos y dejan flotando un mensaje que trasciende las generaciones: de hoy para mañana no puede suceder nada bueno.

Todo llega en el tiempo, con el afán que merece cada día. Scaloni, de 48 años, y Messi, que suma jóvenes 39, fueron compañeros de Selección en el Mundial 2006. Se conocieron compartiendo vestuario, ese lugar sagrado en el que también convivieron, en distintos momentos, los asistentes Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala. Messi y Scaloni hablan el mismo idioma. Son simples, naturales e insistidores.

También son porfiados de las cosas buenas. En el aplausómetro de cada estadio, después de rajarse las palmas de las manos por el «Messías», la gente ovaciona al DT. Son los más aclamados. No es casualidad. Son los constructores de este tiempo sacado de los libros de cuento, de un tiempo presente que se escribe con letras doradas pero que se transita con paciencia.

Goethe, considerado figura clave del Romanticismo (movimiento cultural y artístico que nació a finales del siglo XVIII y se extendió hasta mediados del siglo XIX) decía sobre aquellos que postergan los sueños: «Lo que piensas que puedes hacer, o sueñas que puedes, enpiézalo. La audacia tiene genio, poder y magia». Audaces Scaloni y Messi… Audaces Messi y Scaloni. Scaloni tiene el poder, Messi el genio y la magia.

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