El presidente Javier Milei inició su agenda en Estados Unidos con una actividad personal y espiritual: visitó “El Ohel”, la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson -conocido como el “rebe de Lubavitch”- en el cementerio de Montefiore, en Nueva York.
Milei llegó acompañado por su hermana Karina y permaneció algunos minutos rezando frente al lugar, considerado sagrado por seguidores del movimiento jasídico Jabad, según informaron.
No era la primera vez que realizaba este ritual: antes de las PASO en 2023, había hecho un viaje fugaz al mismo sitio, al que cada año acuden miles de personas -incluidos líderes políticos y figuras públicas- para buscar inspiración, orientación espiritual o expresar agradecimiento, además de hacerlo en viajes posteriores al territorio estadounidense
. Menachem Mendel Schneerson nació en 1902 en Nikolaiev, en la actual Ucrania, y se convirtió con el tiempo en una de las figuras más influyentes del judaísmo contemporáneo. Tras vivir en Europa durante las primeras décadas del siglo XX, emigró a Estados Unidos huyendo de la persecución nazi y se instaló en el barrio de Crown Heights, en Brooklyn.
En 1950 asumió el liderazgo de Jabad-Lubavitch y encabezó una expansión sin precedentes del movimiento, transformándolo en una red global con miles de centros comunitarios, escuelas, sinagogas y programas de asistencia social distribuidos en decenas de países. Bajo su conducción, Jabad ganó fuerte presencia en América Latina, incluida la Argentina, donde mantiene una activa tarea educativa y comunitaria.
Desde la muerte de Schneerson en 1994, su tumba en el cementerio de Montefiore se consolidó como un lugar de peregrinación para fieles judíos de todo el mundo. Cada año, miles de personas se acercan al Ohel para dejar cartas con pedidos, agradecer favores recibidos o buscar inspiración espiritual, una tradición que combina rituales religiosos con gestos personales de devoción.
Participación de la cumbre “Escudo de las Américas”
El presidente Milei participó el sábado en la cumbre “Escudo de las Américas”, celebrado en Florida, y reafirmó su alianza política con su par norteamericano Donald Trump.
El Gobierno señaló que la cumbre, en la que participaron 12 mandatarios latinoamericanos, trabajará para “promover estrategias que frenen la interferencia extranjera en nuestro hemisferio, combatan el crimen organizado y el narcotráfico, y den respuesta a la problemática de la inmigración ilegal”.
A través de sus redes, el Ejecutivo indicó que el objetivo del “Escudo de las Américas” es “promover la libertad, la seguridad y la prosperidad” en el continente americano.