El gobernador Claudio Poggi entregó este miércoles al Obispado de San Luis un terreno fiscal ubicado en el barrio Serranías Puntanas, en el sur de la capital provincial, donde se construirá un complejo parroquial destinado a brindar servicios religiosos y comunitarios a miles de familias de la zona.
El proyecto contempla la construcción de una iglesia, un Salón de Usos Múltiples (SUM), un playón para actividades recreativas y comunitarias, y una casa parroquial que servirá como residencia para el sacerdote que desempeñará funciones en el lugar.
La iniciativa surgió a partir de un pedido realizado por el Obispado, que argumentó la necesidad de contar con un espacio propio debido al importante crecimiento poblacional que registró el sector durante los últimos años. El futuro complejo busca convertirse en un punto de encuentro para los vecinos y fortalecer el tejido social de una comunidad en constante expansión.
Durante el acto, Poggi destacó la dimensión de la población que se verá beneficiada con la obra. “Es una comunidad de entre 4.000 y 5.000 viviendas, aproximadamente el 10% de la población de la ciudad”, señaló.
Además, explicó que el Gobierno provincial ya formalizó la donación mediante decreto y que el expediente fue elevado a la Legislatura para completar el proceso legal. “Ya tenemos el decreto y hoy lo hemos elevado para que ambas cámaras ratifiquen la donación y se transforme en un acto legal completo”, precisó.
El mandatario también valoró el rol social de la Iglesia en los barrios y sostuvo que estos espacios representan una importante contención para las familias. “Contribuyen a aliviar el dolor, generan esperanza y ayudan a construir expectativas de estar mejor”, expresó.
Tras la entrega de una copia del decreto al Obispado, Poggi y el obispo de San Luis, monseñor Gabriel Barba, recorrieron el predio donde se proyecta levantar el nuevo templo.

Barba destacó el esfuerzo sostenido por la comunidad religiosa del barrio, que durante años desarrolló sus actividades en espacios improvisados. “Vi sufrir mucho a esta comunidad”, afirmó, y recordó que catequistas y vecinos continuaron realizando encuentros y celebraciones “debajo de los árboles, en invierno y con heladas”.
El obispo remarcó que el crecimiento de la comunidad demuestra que primero se construyen los vínculos humanos y luego llegan las obras. “Nunca se frenó. Primero hay que formar una comunidad, y después son esas mismas personas las que construyen sus capillas y parroquias”, señaló.
Por su parte, la directora de Cultos, Romina Acevedo, explicó que el terreno cedido tiene una superficie de 2.500 metros cuadrados y respondió a una demanda histórica del Obispado y de los vecinos del sector.
“Actualmente las actividades religiosas se realizan en escuelas, plazas y otros espacios prestados. Era necesario escuchar a los vecinos y dar respuesta a esta necesidad”, afirmó.
La construcción de la nueva parroquia permitirá que numerosos fieles dejen de trasladarse hasta la Parroquia del Valle para participar de celebraciones y actividades pastorales, contando así con un templo más cercano a sus hogares.
Con esta decisión, el Gobierno provincial facilitó el desarrollo de una obra que apunta a consolidarse como un nuevo espacio de fe, encuentro y contención para una de las zonas con mayor crecimiento urbano de la ciudad de San Luis.







