Por qué el consumo interno sigue paralizado, según la mirada de un economista

El economista sostiene que la recuperación todavía no llega al bolsillo por una combinación de ingresos reales deteriorados, un mercado laboral más informal y una fuerte escasez de crédito en pesos.
16 de agosto de 2026
Pese al récord en exportaciones energéticas y la acumulación de reservas, la actividad económica muestra lentitud.

¿Por qué el consumo no logra despegar si la economía volvió a crecer, las exportaciones generan una importante cantidad de dólares y el Banco Central acumula reservas? Para el economista Rodolfo Santángelo, buena parte de la respuesta está en otro lugar: los ingresos reales de los argentinos siguen deprimidos y, fundamentalmente, faltan pesos y crédito para que la recuperación llegue al mercado interno.

“El consumo es el actor ausente en todo esto”, sostuvo Santángelo al analizar el actual escenario económico. Su diagnóstico parte de separar los tres grandes componentes de la actividad: exportaciones, inversión y consumo. De ellos, aseguró, “el que mejor anda es por lejos la exportación”.

La Argentina atraviesa un período de fuerte generación de divisas, especialmente por el crecimiento de las exportaciones energéticas. Ese flujo resulta fundamental para sostener la estabilidad cambiaria, pero tiene una capacidad limitada para impulsar por sí solo el conjunto de la economía. En palabras del economista, a las exportaciones “les cuesta mover el amperímetro del nivel de actividad”.

La inversión muestra un panorama intermedio. Santángelo señaló que existe un importante dinamismo en petróleo, gas y grandes proyectos, mientras que la realidad es diferente en sectores como la industria y la construcción. “La inversión anda regular”, sintetizó.

El mayor interrogante aparece entonces en el tercer componente: el consumo.

Ingresos 20% por debajo de hace una década

Uno de los factores que explican la debilidad del mercado interno, según Santángelo, es la pérdida de poder adquisitivo acumulada por la población durante los últimos años.

“Argentina ha quedado con un nivel de ingresos reales de la población que, más allá de la décima de la estadística, estamos 20% abajo de lo que estábamos hace 10 años”, afirmó durante una entrevista con Splendid AM 990.

A eso sumó las transformaciones experimentadas por el mercado de trabajo, con un crecimiento de la informalidad y problemas de productividad. Pero puso especial énfasis en otro elemento que considera decisivo: la escasa cantidad de pesos disponibles para financiar la actividad económica.

Según su análisis, la circulación monetaria, los depósitos y, especialmente, el crédito en moneda nacional permanecen en niveles excepcionalmente bajos.

Santángelo consideró que allí aparece una de las claves para entender por qué la recuperación de algunos indicadores macroeconómicos todavía no se traduce en una mejora del consumo masivo. “El Gobierno fracasó en un objetivo que nunca se puso: recuperar la demanda de dinero, recuperar la confianza en el peso”, planteó.

El problema está en el crédito en pesos

El economista diferenció, en ese sentido, la expansión de los préstamos en dólares que impulsa el Gobierno del financiamiento que necesitan las familias y buena parte de las empresas para desenvolverse en la economía cotidiana.

“Si vos querés mejorar lo que viene bien, mejoralo. El problema de la economía hoy es el crédito en pesos, no el crédito en dólares”, afirmó. Para Santángelo, el financiamiento en moneda estadounidense puede resultar beneficioso para determinados sectores productivos, pero no produce sobre el consumo interno el mismo efecto que una recuperación del crédito en pesos.

El fenómeno aparece con mayor claridad al observar lo ocurrido con la compra de reservas. Según explicó, el Banco Central adquirió alrededor de 13.000 millones de dólares en el mercado durante lo que va del año.

Esa adquisición equivalía aproximadamente a 20 billones de pesos. Sin embargo, de acuerdo con sus cálculos, el incremento efectivo de la cantidad de pesos que circulan en la economía fue inferior a una quinta parte de ese monto.

Santángelo atribuyó esa diferencia a una política monetaria “extremadamente cautelosa”, relacionada con la decisión oficial de evitar que una mayor cantidad de dinero ponga en riesgo el proceso de desaceleración de la inflación.

El desafío, en su opinión, consiste en encontrar un equilibrio que permita profundizar la baja de los precios sin mantener paralizados el financiamiento y la actividad. “Está faltando un enfoque más pragmático sin salirse de los contenidos del modelo”, sostuvo.

Su propuesta apunta a trabajar sobre las expectativas y acelerar la reducción de la inflación para generar condiciones que permitan también una baja de las tasas de interés y una recuperación del crédito.

Tasas “impagables”

Santángelo cuestionó además que las dificultades del crédito puedan interpretarse solamente como un problema entre bancos y particulares. Recordó que las elevadas tasas de interés registradas durante el segundo semestre del año pasado tuvieron consecuencias directas sobre el financiamiento.

“El problema del crédito en pesos no viene de que el banco me prestó a mí y yo era un sinvergüenza: se origina en que la tasa de interés en agosto, septiembre y octubre fue del 80%, 90%. Es impagable”, sostuvo, según informó Noticias Argentinas.

El economista también puso el foco sobre la velocidad de la recuperación. Si bien destacó que el Producto Bruto Interno acumula dos años consecutivos de crecimiento, consideró que el ritmo actual resulta insuficiente para compensar el prolongado estancamiento que arrastra el país. “Dos por ciento después de una década larga donde no fuimos ni para atrás ni para adelante es exasperantemente lento”, afirmó.

Para graficarlo, comparó el caso argentino con economías como la peruana, que consiguieron sostener durante años tasas de crecimiento similares. El problema de la Argentina, explicó, es la falta de continuidad: los períodos de expansión terminan sin alcanzar a compensar las caídas anteriores. “Dos por ciento después de 15 años, cero por 15 da cero”, resumió.

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