La jueza subrogante del Juzgado de Garantía Nº 3, Agustina Dopazo Samper, resolvió prorrogar por sesenta días la prisión preventiva que cumple Sergio Fares, investigado por privar de la libertad y abusar sexualmente de un adolescente en su casa del centro de San Luis, en julio del año pasado.
La medida fue dispuesta durante una audiencia en la que la Fiscalía de Instrucción Penal con intervención en contexto de género, diversidad sexual, infancias y adultos mayores Nº 1, a cargo de la Fiscal Delia Bringas, solicitó la extensión de la medida cautelar, por considerar que persisten riesgos procesales y que aún restan medidas de prueba para completar la investigación penal preparatoria.
Durante la audiencia, la fiscalía explicó que el 6 de marzo solicitó al Colegio de Jueces una prórroga extraordinaria de la investigación penal preparatoria por cuarenta días, pedido que fue concedido.
El objetivo es realizar una última medida probatoria vinculada al cotejo de ADN de muestras obtenidas durante el allanamiento al domicilio del imputado, en la calle Las Heras, además de la obtención de información médica mediante oficios enviados al sistema de Salud Pública.
Asimismo, la fiscalía sostuvo que existen elementos que dan solidez a la imputación. Entre ellos mencionó registros fílmicos que ubicarían al imputado junto al adolescente en su vehículo y en su vivienda, mensajes en los que el joven solicita ayuda, informes psicológicos y estudios toxicológicos que detectaron alcohol y sustancias opioides en su organismo. También mencionó pericias de ADN realizadas sobre muestras obtenidas durante la investigación.
Amenaza con un arma y secuestro
Según la denuncia, Fares abordó al menor en la calle Chacabuco, a la salida del boliche Vesania, la madrugada del domingo 6 de julio de 2025. El hombre se acercó en su auto y le preguntó por una dirección, una excusa para que el chico se arrimara al vehículo. Cuando el adolescente se asomó por la ventanilla del acompañante, el automovilista lo habría agarrado fuerte de un brazo y le habría dicho ‘subí o te mato’, mientras le mostraba un arma de fuego que tenía escondida bajo la remera”, según la reconstrucción que hizo la fiscalía en el inicio de la pesquisa.
El menor subió al auto y Fares lo llevó hasta su casa, en la calle Las Heras. Allí lo hizo tomar un vaso de fernet que habría tenido alguna otra sustancia. Luego la víctima se descompuso, vomitó y perdió el conocimiento, lo que el hombre habría aprovechado para someterlo. Luego el chico logró pedir ayuda a sus familiares, que fueron a rescatarlo y golpearon al presunto abusador.